SOLO CRISTO ES EL CAMINO
martes, 23 de agosto de 2016
SOLO CRISTO ES EL CAMINO
EN ESTOS MOMENTOS DE INTENSAS PRUEBAS...
Ante las pruebas dolorosas y oscuras que atraviesas ahora, es necesario que NO pongas tus ojos en las circunstancias ni en las personas, ponlas en Jesús. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe...” (Hebreos 12:2).
¿Cómo poner los ojos en Jesús en los momentos de intensas pruebas?
Reconociéndolo como Dios hecho hombre que viene a buscar y a salvar a sus hijos.
Orando sin cesar y reflexionando en sus enseñanzas.
Creyéndole a pesar de verlo todo al revés.
Obedeciendo sus lineamientos.
Esperando aunque existan “cero posibilidades” que las puertas se abran.
Gozándose aunque las circunstancias sean contrarias.
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Dios tiene el control de todo lo que te sucede ahora; él sabe perfectamente como están las cosas. No estás solo (a) aunque todo el mundo te lo diga; Dios está siempre contigo obrando a tu favor, por lo tanto, puedes afirmar con seguridad: “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”. (Salmo 118:6-7)
Dios te defenderá contra la adversidad...
¡Cree! Es ahora cuando necesitas creer aunque nada veas;¡Espera! aunque las posibilidades se hayan agotado por completo, ten paciencia. “Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma” (Hebreos 10:37-38) No caigas en la tentación de dudar, enojarte y renegar...
Recuerda la fidelidad de Dios en tu pasado para que tu fe se estimule en el presente.
Así como en el pasado, ten la plena certeza que él te abrirá caminos, te proveerá cada necesidad y te desarraigará todos los obstáculos imposibles de atravesar. “Y en el desierto has visto como Jehová tu Dios te ha traído como trae un hombre a su hijo, por todo el camino que habéis andado hasta llegar a este lugar” Deuteronomio 1:31.
EN ESTOS MOMENTOS DE INTENSAS PRUEBAS...
¡Pon los ojos en Jesús!
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”
Santiago 1:2-3
¡Te creo mi Dios!
Te creo aunque nada vea favorable.
jueves, 1 de enero de 2015
ESPERAR EN DIOS
Las lecciones son parte de la vida que nunca acaban. Aunque la educación formal llegue a su fin, nunca dejamos de aprender lecciones vitales. Las verdades que Dios nos enseña afectan el desarrollo de nuestro carácter, las decisiones que tomamos, y nuestro estilo de vida. Su influencia trasciende nuestra vida terrenal, hasta la eternidad.
Una de las lecciones más difíciles en cuanto a la fe que aprenderemos en esta vida, es esperar en el Señor. Quizás usted está enfrentando ahora una decisión crítica y no sabe qué camino tomar. O tal vez ha estado orando por un asunto, pero Dios no le ha respondido. ¿Se trata de una situación difícil o dolorosa que le está consumiendo?
En esos momentos, lo único que queremos es tener dirección o alivio inmediatos, pero Salmo 27.14 dice: “Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová”. Esperar en el Señor significa mantenernos en nuestras circunstancias o condiciones presentes hasta que Él nos dé más instrucciones. Lejos de estimular la pasividad, este versículo llama a la decisión activa de descansar confiados en el Señor y en su tiempo perfecto. No es el cese de las actividades, sino la paz de espíritu que nos acompaña durante todo el día.
Por qué hacernos esperar
La espera es particularmente difícil cuando una situación es estresante, o demanda una decisión. Pero comprender el porqué Dios no ha respondido nuestras oraciones, dado alivio o dirección, puede ayudarnos a confiar en su sabiduría y tiempo perfecto.
Por qué hacernos esperar
La espera es particularmente difícil cuando una situación es estresante, o demanda una decisión. Pero comprender el porqué Dios no ha respondido nuestras oraciones, dado alivio o dirección, puede ayudarnos a confiar en su sabiduría y tiempo perfecto.
A veces, no estamos preparados para dar el siguiente paso. Dios tiene planes para nosotros, pero a veces nos hace detenernos para cambiar nuestros corazones. Quizás hemos estado tolerando un pecado en nuestra vida, o necesitamos ocuparnos de una mala actitud, o de una manera de pensar pecaminosa. El Señor tiene lugares adonde llevarnos, y conoce aquello que debemos dejar atrás.
La demora puede tener el propósito de prepararnos para su llamado. David fue ungido rey siendo joven, pero pasó muchos años en el desierto, huyendo de Saúl. Por medio de todas las dificultades, el Señor depuró su carácter y agudizó sus habilidades para el liderazgo. Cuando llegó el momento apropiado, Dios lo puso en el trono.
Asimismo, Dios puede mantenerle a usted en una situación incómoda, una labor aburrida, o una situación difícil. Pero recuerde esto: Él le está preparando para algo mucho mejor. Coopere con Dios mientras espera, sabiendo que sus planes son buenos.
Es posible que los detalles de la voluntad de Dios no estén todavía donde deberían estar. El Señor es el dueño del tiempo, y Él lleva a cabo su plan con soberanía. No hay oración o ayuno que haga mover su mano antes de que esté dispuesto a actuar. Cuando Moisés vio la opresión de los israelitas, trató de corregir la situación matando a un egipcio abusivo (Éx 2.11-12). Pero el Señor usó esta situación para enviarlo al desierto por cuarenta años hasta que murió el rey de Egipto (vv. 23-25). Después puso en acción su plan de liberación, utilizando a un Moisés de 80 años mucho más humilde.
Tal vez, las demoras del Señor tienen el propósito de aumentar nuestra fe. Si Él nos diera de inmediato todo lo que quisiéramos, nunca aprenderíamos a caminar por fe. Pero cuando lo único que tenemos es una promesa de la Biblia sin una evidencia visible en la cual confiar, entonces nuestra fe es puesta a prueba. ¿Confiaremos en Él o en nuestras circunstancias? Al aferrarnos confiadamente a la Palabra de Dios, sabiendo que Él nunca ha dejado de cumplir sus promesas, veremos la evidencia de su fidelidad todo el tiempo.
Dios quiere enseñarnos perseverancia. Nos guste o no, la capacidad de perseverar en circunstancias difíciles, es un ingrediente esencial de la vida cristiana. Romanos 5.3, 4 (NVI) nos dice que “el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza”. Nuestras tribulaciones tienen el propósito, no de aplastarnos, sino de moldearnos a imagen de Cristo. Cuando soportamos la presión con absoluta confianza en el Señor, con su fortaleza y perspectiva, emergemos pareciéndonos más a nuestro Salvador.
Posiblemente nuestra atención necesita reenfocarse en Cristo. Es fácil llegar a estar tan absorbidos por nuestros asuntos, que nos olvidamos del Señor, pero nada capta tanto nuestra atención como una situación difícil o inquietante. Si Dios no se apresura a darnos una respuesta o a solucionar el problema, entonces, en nuestra desesperación, comenzamos a hacer de Él nuestro enfoque principal.
Sin embargo, hay una diferencia entre buscar al Señor, y buscar su intervención. Si nuestra única intención es que Él haga a nuestro favor lo que queremos, habremos errado el blanco. Esperar en el Señor significa estar enfocados en Él, no simplemente en el resultado que deseamos.
Cómo debemos esperar
El provecho de nuestro tiempo de espera dependerá mucho de nuestra actitud y disposición mental. Ponerse nervioso y caminar de un lado a otro no solo es inútil, sino que perturba emocionalmente. El Señor sabe qué es lo que hay que hacer.
El provecho de nuestro tiempo de espera dependerá mucho de nuestra actitud y disposición mental. Ponerse nervioso y caminar de un lado a otro no solo es inútil, sino que perturba emocionalmente. El Señor sabe qué es lo que hay que hacer.
Esperar con paciencia, tranquilidad y confianza. Esta clase de actitud es posible solo para quienes se han sometido a la autoridad de Dios. Si creemos y aceptamos que Él quiere lo mejor para nosotros, y que todo lo hace para nuestro bien, entonces podremos descansar en su derecho de elegir el método y el momento adecuados. Si verdaderamente confiamos en Él, no maniobraremos, no manipularemos, y no nos apresuraremos.
Descanse en la Palabra de Dios. La Biblia es nuestra ancla en los tiempos de espera. Una de las cosas más sabias que usted puede hacer es leer las Sagradas Escrituras todos los días, y pedirle al Señor que le dé pasajes que traigan tranquilidad a su vida. Cuando hojeo mis Biblias viejas, encuentro versículos marcados que me ayudaron en los momentos difíciles. No confíe simplemente en la oración cuando tenga dificultades o necesite dirección. Aférrese a una palabra específica de Dios, lo que le dará la perspectiva y la promesa de Él para usted. Entonces podrá decir con confianza: “Señor, esto es lo que me has prometido en tu Palabra. Tú nunca vas en contra de tus promesas, y por eso me aferro a esta verdad mientras espero en ti”.
Esperar confiadamente, creyéndole a Dios. Después de habernos sometido al Señor y anclado en su Palabra, podemos esperar confiadamente en que su voluntad se hará presente. Él sabe exactamente qué hacer y cuándo lograrlo. El Señor tiene el poder de reacomodar cualquier detalle para llevar a cabo su plan. Lo único que tenemos que hacer es creerle, y esperar su intervención.
Impedimentos de la espera
Sabiendo que la voluntad del Señor se hace presente en quienes esperan pacientemente en Él, ¿por qué preferimos arreglar las cosas por nosotros mismos?
Sabiendo que la voluntad del Señor se hace presente en quienes esperan pacientemente en Él, ¿por qué preferimos arreglar las cosas por nosotros mismos?
Porque tenemos un estilo de vida apresurado. Estar quietos y esperar la dirección de Dios parece contraproducente, y por eso nos apresuramos a actuar. Además, sentarse en silencio con el Señor toma demasiado tiempo. Preferimos pedirle orientación en el automóvil de camino al trabajo. Nuestras agendas están llenas, y la perspectiva de pasar un tiempo sin prisas y sin interrupciones para saber qué piensa Cristo, nos parece imposible. Pero es la única manera de escuchar su voz y de saber qué quiere.
Porque tenemos una perspectiva de corto plazo. Los restaurantes de comida rápida y los cajeros automáticos, son prueba de la mentalidad de nuestra sociedad de “tener las cosas ya”. Si duda de esto, observe la impaciencia de las personas cuando están en la fila del supermercado o esperando el cambio de luz en un semáforo. Queremos todo rápido, pero no hay una vía rápida hacia la madurez espiritual, y aprender a esperar en el Señor es un elemento crucial para lograrlo. Nuestra exigencia de una gratificación inmediata nos ha cegado a los beneficios de la espera, que nos da una recompensa mayor. Al aprender a confiar en el Señor y descansar en su tiempo perfecto, nos beneficia a lo largo de nuestra existencia, y también en el cielo.
Porque buscamos la orientación de otros. ¿A quién acude usted cuando no sabe qué hacer? Si toma el teléfono y describe su situación a tres o cuatro amigos, es muy probable que reciba consejos diferentes de cada uno de ellos. Aunque el consejo de otras personas puede ser útil, siempre debe pasar por el filtro de la verdad de la Palabra de Dios. Convierta en un hábito buscar primero la dirección del Señor antes de cualquier otra. Al fin y al cabo, solamente Dios conoce los planes específicos que Él tiene para usted.
Porque dudamos de la ayuda de Dios. Cuando se acerca amenazadoramente la fecha tope para tomar una decisión, o cuando situaciones indeseables siguen sin cambiar, podemos comenzar a preguntarnos si el Señor intervendrá realmente. Nuestras circunstancias gritan: “¡Dios se olvidó de mí!” Pero, el hecho de no poder ver lo que está sucediendo, no significa que el Señor no está involucrado. “El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles”
(2 Cr 16.9 NVI). Cuando sus ojos no puedan ver la evidencia, confíe en lo que usted sabe que es verdad.
Los resultados de la espera
¿Qué recibirán los que deciden esperar en el Señor? Ante todo, Él promete escuchar y responder a quienes esperan pacientemente en Él (Sal 40.1) para darles instrucciones claras a fin de que puedan seguir el camino de Jehová (Sal 25.4, 5). También experimentarán todo lo bueno que Él tiene reservado para ellos, porque han permanecido en su voluntad (Lm 3.25).
¿Qué recibirán los que deciden esperar en el Señor? Ante todo, Él promete escuchar y responder a quienes esperan pacientemente en Él (Sal 40.1) para darles instrucciones claras a fin de que puedan seguir el camino de Jehová (Sal 25.4, 5). También experimentarán todo lo bueno que Él tiene reservado para ellos, porque han permanecido en su voluntad (Lm 3.25).
Uno de los resultados más sorprendentes será la renovación de las fuerzas (Is 40.31). Normalmente, nos sentimos fuertes cuando estamos al frente de una responsabilidad, haciendo planes y ejecutándolos. Pero los caminos de Dios son muy diferentes a los nuestros. Él promete fortalecer a quien se mantenga quieto y en silencio delante de Él, escuchando activamente su voz. El Señor nos da poder para soportar la espera, y cuando finalmente habla, nos da las fuerzas para hacer lo que nos pide.
No sé lo que usted está esperando, pero sí sé que si cree en lo que Dios le dice en su Palabra, y descansa con paciencia en la decisión y en el tiempo perfecto de Él, experimentará un nuevo espíritu de gozo y confianza. Crea en sus promesas y descanse confiadamente en la seguridad de Isaías 49.23: “No se avergonzarán los que esperan en mí”.
SOLO CRISTO ES EL CAMINO¿CÓMO PODEMOS HACER LA DECISIÓN CORRECTA 100% DEL TIEMPO? – Jeremías 33:3
I. Orar y pedirle a Dios para revelar Su voluntad perfecta para usted y rendir incondicionalmente sus deseos, planes y vida al Señorío de Jesucristo. La promesa:“Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” Jeremías 33:3
II. Pedir a Dios que lo guíe hacia Escrituras en Su Santa Palabra que le proporcionará las respuestas que Él ya ha preparado para ti. Él te dará la guía directa de una decisión que Le honra. Debemos tener cuidado de que no leamos solamente los versículos que apoyen nuestros deseos o puntos de vista, pero, mantener nuestra mente abierta a la dirección del Espíritu Santo.
III. Busque el consejo de asesores piadosos, que viven bajo el señorío de Jesucristo.
IV. Pedir a Dios para que Él proveerá las circunstancias que confirmen su voluntad para tu decisión. Es importante que no manipulemos las circunstancias nosotros mismos.
V. Esté dispuesto a dejar que Él tome la decisión, acepta Su respuesta y le agradecemos por Su guía y cuidado.
VI. Confía en Dios completamente y entregue su voluntad a Su Señorío.
VII. Aplique los primeros seis principios diligentemente, pídele a Dios que confirme su opción para usted, dándole la paz y la confianza. Adorarlo en la belleza de Su Santidad y le agradecemos por su amoroso cuidado y orientación.
Con tantas decisiones que tomamos en la vida en estos días, es importante saber cómo tomar decisiones que honren a Dios. Mediante la oración podemos tener la ayuda de Dios en la toma de las decisiones correctas.
¿Cómo podemos hacer decisiones correctas? Debemos orar antes de tomar una decisión. Orad, para que usted sepa qué hacer o quién elegir. Siempre busque la dirección de Dios.
“En aquellos días Él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando llegó el día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:“ Lucas 6:12-13 – Jesús sabía exactamente quien Dios llamaba para ser sus apóstoles.
La oración precedió a todo lo que Jesús dijo e hizo. Él oró al Padre antes de hacer elecciones o tomó medidas. Jesús lo hizo bien el 100% del tiempo.
“Respondió entonces Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.” (Juan 5:19) Cuando damos a la oración la misma prioridad que Jesús dio, también vamos a ver lo que el Padre hace, y vamos a escuchar lo que Él quiere comunicarnos.
El ministerio de Jesús fue fundado en la oración, la fe y la obediencia. Nuestras vidas y ministerio a Dios y a los demás tendrán que basarse en la oración también. Si vamos a seguir a Jesús, vamos a tener que seguirlo en oración, la fe y la obediencia.
En Proverbios hay un consejo muy específico acerca de buscar la voluntad de Dios y la orientación antes de tomar decisiones. Cuando buscamos el consejo de Dios tenemos Su promesa de que Él nos dirigirá si reconocemos su señorío sobre nuestras vidas. “Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas.”Proverbios 3:5-6
DEBEMOS
ENTREGAR: NUESTRA VOLUNTAD Y DESEOS
CONFIAR: EN DIOS COMPLETAMENTE
OBEDECER: SIN DUDARLO
ORAR: CON fe
miércoles, 23 de julio de 2014
LA AMARGURA
SOLO CRISTO ES EL CAMINO
Salmos 32:1 ; 3-4 (Dios Habla Hoy)
Confesión y perdón
1 Feliz el hombre a quien sus culpas y pecados le han sido perdonados por completo. 3 Mientras no confesé mi pecado,mi cuerpo iba decayendo por mi gemir de todo el día, pues de día y de noche tu mano pesaba sobre mí. Como flor marchita por el calor del verano, así me sentía decaer.
Job 11:13-19. Reina-Valera 1960 (RVR1960)
13 Si tú dispusieres tu corazón, Y extendieres a él tus manos; 14 Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, Y no consintieres que more en tu casa la injusticia, 15 Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, Y serás fuerte, y nada temerás;16 Y olvidarás tu miseria, O te acordarás de ella como de aguas que pasaron. 17 La vida te será más clara que el mediodía; Aunque oscureciere, será como la mañana. 18 Tendrás confianza, porque hay esperanza; Mirarás alrededor, y dormirás seguro. 19 Te acostarás, y no habrá quien te espante; Y muchos suplicarán tu favor.
Ezequiel 18:31-32 La Biblia de las Américas (LBLA)
31 Arrojad de vosotros todas las transgresiones que habéis cometido, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué habéis de morir, casa de Israel? 32 Pues yo no me complazco en la muerte de nadie —declara el Señor Dios—. Arrepentíos y vivid.
Podríamos definir la amargura como tristeza, sufrimiento, amargor, falta de perdón, un espíritu con dolor, tormento y tortura mental, falta de sosiego y paz en el corazón. Cuando llega la amargura, trae otros siete espíritus peores consigo, estos pueden ser: 1-dolor emocional, 2-tristeza, 3-falta de perdón,
4-venganza, 5-tormento interior, 6-resentimiento-odio; 7-pesares o culpa.
La palabra de Dios dice que estamos compuestos por 3 partes: ESPIRITU , ALMA, Y CUERPO
1 Tesalonicenses 5:23 (Dios Habla Hoy)
23 Que Dios mismo, el Dios de paz, los haga a ustedes perfectamente santos, y les conserve todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, sin defecto alguno, para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
Como afecta la amargura en estas 3 áreas?
En el espíritu: se establece un pecado que es la falta de perdón o culpa, que dá como consecuencia directa la separación de Dios. No sentimos a Dios, y todas nuestras oraciones son estorbadas. Se dá derecho a un inmundo que se llama ESPÍRITU TORTURADOR.
En el alma: en las emociones y la mente aparecen la tristeza y sus compañeros emocionales de dolor. Aparece una herida de amargura, que si no se atiende rápido baja al fondo y se congela creando mas tarde la RAÍZ DE AMARGURA. Además la raíz de amargura puede conducir muy fácilmente a la DEPRESIÓN.
En el cuerpo: produce las famosas enfermedades SICOSOMÁTICAS, que podrían resultar en cánceres, artritis, diabetes, problemas de huesos, problemas digestivos, problemas nerviosos, ansiedades, etc.
Casi TODAS las enfermedades tienen una razón sicológica. Antes de tratar con una enfermedad física, se debe tratar la enfermedad del alma, se debe curar el alma primero.
En guerra Espiritual hemos llegado a la conclusión que las siguientes enfermedades NECESITAN una sanidad de la amargura primeramente: Toda forma de ARTRITIS , ARTROSIS, PROBLEMAS DE HUESOS EN GENERAL: se debe investigar si hay falta de perdón, pecados no confesados, secretos muy guardados, amargura.
ÚLCERAS: son de origen nervioso. Los tejidos del estómago se llegan a irritar tanto que pueden literalmente formar agujeros. Las causa podrian ser: iras, enojos, amargura, rechazos, etc.
VESÍCULA Y RIÑONES: tambien éstos problemas afectan a estos organos con graves consecuencias. Los hebreos creen que los riñones son el asiento de las emocione,
por esto hay que prestar mucha atención cuando enferman.
HÍGADO: Cuando una persona tiene amargura, y si ingiere alimentos con rabia, ira, ansiedad, nervios eso va a repercutir directamente sobre el hígado, porque la digestión se hará de una manera imperfecta.
CANCER: los mismos estudios científicos y médicos, establecen que muchos cánceres son de origen sicosomático, hay pruebas científicas de ello: las raíces de amargura, los traumas, grandes sufrimientos, y aún la tristeza pueden provocar el cáncer.
Efectos emocionales.
Cuando no hay salud emocional, el alma no esta bien, el alma enferma. Se necesita sacar todo lo que está dentro de uno, se debe ventilar las emociones reprimidas para que haya sanidad.
Santiago 5:16 (Reina-Valera 1995)
16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Se nota aquí que la sanidad emocional llega con la confesión y la oración, ese es un medio provisto por Dios para sanar de nuestras heridas emocionales.
Con quién nos confesamos? Pues debemos buscar a alguien maduro, con buen testimonio de vida, alguien que sepamos es muy prudente y que tenga sabiduría para aconsejar y para orar. Cuidemos a quien confesamos lo nuestro para no caer después en desiluciones.
Todo lo que angustia nuestra alma tenemos que confesar, todo secreto guardado durante años debemos confesar, toda infidelidad pasada debemos confesar, todo sentimiento de odio oculto, amor fingido, toda envidia, celo, toda amargura, falta de perdón, deseo de venganza debemos confesar sin tratar de justificarnos por nada, de lo contrario NO HABRÁ SANIDAD. Primeramente confiéselo a Dios y luego El mismo guiará a hacer una confesión con alguien, si es necesario.
Cuando no hay PERDÓN: se presentan en el alma una de estas tres situaciones:
1.AMARGURA 2.ANSIEDAD 3.DEPRESION
El alma queda cautiva en uno de estos 3 niveles y la comunión , el gozo, la paz que vienen de Dios se interrumpen automáticamente.
Hebreos 12:14-15 (Dios Habla Hoy)
Exhortación a la vigilancia
14 Procuren estar en paz con todos y llevar una vida santa; pues sin la santidad, nadie podrá ver al Señor. 15 Procuren que a nadie le falte la gracia de Dios, a fin de que ninguno sea como una planta
de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente.
de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente.
Santiago 3:14-15 (Dios Habla Hoy)
14 Pero si ustedes dejan que la envidia les amargue el corazón, y hacen las cosas por rivalidad, entonces no tienen de qué enorgullecerse y están faltando a la verdad.
15 Porque esta sabiduría no es la que viene de Dios,
sino que es sabiduría de este mundo, de la mente humana y del diablo mismo.
Estos versículos nos enseñan que la amargura alimenta a satanás, él literalmente absorbe toda nuestra energía espiritual cuando estamos amargados. Cuando hay amargura el enemigo trabaja muy fácil en la vida de la persona, y hace que su vida se quede atrapada en un hoyo.
Por un lado: su fin es llevar a la persona a la depresión hasta que ya no quiera vivir, por otro lado, la amargura contamina a los demás y alcanza así a cantidad de personas que serán "envenenadas" por la amargura de uno. Nuestra amargura DAÑARÁ a los demás sin falta.
La falta de perdón que trae la amargura directamente nos separan de Dios y de todas sus bendiciones. Resistirnos a perdonar la ofensa y seguir con la procesión por dentro pueden acabar con nuestra estabilidad emocional. El odio sólo producirá más odio y la justicia por mano propia, la VENGANZA, sólo impedirán que Dios obre trayendo su justicia perfecta. Debemos desear ser libres de la amargura a como de lugar.
Que hago para sanar de la amargura?
El proceso para sanidad de la amargura tiene dos lados: el humano y el divino.
Para que Dios actúe debemos actuar nosotros primero: Dios nada hará si nosotros no nos disponemos primero. Lo que debemos hacer es lo siguiente:
- Debemos aceptar que nuestro problema es real, debemos aceptar que tenemos AMARGURA, debemos confesar a Dios que tenemos amargura en el corazón y pedir al Espíritu Santo que nos revele las situaciones o circunstancias que nos traumatizaron.
- Debemos tomar la decisión de ser sanados. Tenemos que desear ser sanados aunque lo que hayamos pasado haya sido tan terrible. Debemos desear dejar atrás todo olvidado y perdonado para siempre. No hay Sesión de Liberación que funcione si uno de verdad no quiere ser sanado y no desea perdonar.
Pedir perdón por todos nuestros pecados y soltar, liberar a todas las personas que nos han hecho daño. Para esto haremos la Oración para liberar el Perdón que se encuentra en esta Sección de Oraciones.
Aunque la herida haya sido demasiado grande, aunque el trauma haya sido demasiado grave, es necesario desear perdonar y sanar para que Dios obre su parte divina en esta sanidad.
Que hará Dios? Dios dará una unción especial para fortalecer a la persona en ese proceso,
El traerá consuelo sobrenatural sobre el alma, traerá SU paz, hará que la herida sane rápido, hará
que deseemos realmente perdonar con el corazón, sacará el resentimiento del corazón, y hará finalmente que al recordar la situación que le traumó ya no haya lagrimas.
El traerá consuelo sobrenatural sobre el alma, traerá SU paz, hará que la herida sane rápido, hará
que deseemos realmente perdonar con el corazón, sacará el resentimiento del corazón, y hará finalmente que al recordar la situación que le traumó ya no haya lagrimas.
Maldiciones GENERACIONAL
SOLO CRISTO ES EL CAMINO
Por medio de la Oración para quebrantar maldiciones. Oracion de auto-liberacion.
1. Salmos 107:13-15 (Nueva Versión Internacional)
13 En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción.
14 Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas.
15 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor,por sus maravillas
en favor de los hombres!
Salmos 116:16-17 (Nueva Versión Internacional)
16 Yo, Señor, soy tu siervo; soy siervo tuyo, tu hijo fiel; ¡tú has roto mis cadenas!17 Te ofreceré un sacrificio de gratitud e invocaré, Señor, tu nombre.
Isaías 42:12-13 (Nueva Versión Internacional)
12 Den gloria al Señor y proclamen su alabanza en las costas lejanas.
13 El Señor marchará como guerrero; como hombre de guerra despertará su celo. Con gritos y alaridos se lanzará al combate, y *triunfará sobre sus enemigos.
Levítico 26:40-42 (Nueva Versión Internacional)
40 »Pero si confiesan su maldad y la maldad de sus padres, y su traición
y constante rebeldía contra mí, 41 las cuales me han obligado a enviarlos
al país de sus enemigos, y si su obstinado *corazón se humilla y reconoce su pecado,42 entonces me acordaré de mi pacto con Jacob, Isaac y Abraham, y también me acordaré de la tierra.
Confesión de FÉ.
Señor Jesús yo creo firmemente que tu eres el Hijo de Dios.
Tu eres el Cristo, el Mesías que vino a deshacer toda obra del diablo, toda obra de maldad. Diste tu vida en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos.
Te confieso que he andado por malos caminos, he sido rebelde, he sido desobediente, he tenido malos pensamientos y malas intenciones y he hablado cosas perversas. Me arrepiento de todo lo malo que he hecho, pido perdón y me vuelvo a tí Santo de Israel. Lávame, limpia mi conciencia con tu Sangre. Creo que tu Sangre me limpia ahora de toda maldad, de todo pecado. Saca, destruye, arranca de mí todo lo que impida que TÚ bendigas y gobiernes mi vida. Quiero ser guiado, dominado solo por Tí Padre Santo Altísimo. Te pido que te quedes conmigo, en mi corazón y seas dueño y Señor de mi vida. Recibo ahora a Cristo Jesús en mí corazón, lo invoco, lo llamo para que venga y haga morada en mí.
Señor Jesús: Te confieso como mi único y verdadero Dios. Apártame para servirte, amarte, obedecerte. Dedico y consagro a Tí mi vida. Gracias por redimirme, por limpiarme, por justificarme y santificarme, muchas gracias. TE AMO PADRE SANTO. Amén.
Tomar toda la armadura de Dios (Efesios 6:10-18)
Me fortalezco con el gran poder del Señor Jesucristo. Me pongo toda la armadura de Dios y hago frente a todas las artimañas del diablo, y cuando llegue el día malo, permaneceré firme resistiendo hasta que acabe la batalla. Me ciño con el cinturón de la verdad, y me protejo con la coraza de justicia, y calzo mis pies con el ánimo de proclamar el Evangelio de la Paz. Ahora tomo el escudo de la FÉ con que voy a apagar todos los dardos de fuego del maligno. Tomo el casco de salvación y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Como guerrero oro todos los días y me mantengo alerta y perseverante en oración de los unos por los otros.
La Batalla.
Oración para romper maldiciones generacionales
de nuestros antepasados.
Señor Dios Padre Altísimo, ten misericordia de mis antepasados y de mí.
Confieso mis iniquidades, mis delitos y pecados y las iniquidades, delitos y pecados de mis antepasados, hasta 10 generaciones antes que la mia. Hemos pecado contra Tí andando en oposición a Tí. Dios de Israel el único y verdadero Dios. Hemos pecado y hecho lo malo. Hemos cometido el pecado de divorcio, fornicación, infidelidad, adulterio, homicidio, injusticias, iniquidad, todo tipo de corrupción. Hemos hablado cosas muy malas y perversas.
Hemos pecado contra los 10 mandamientos y tus Leyes.
Hemos ido tras dioses falsos, ofrendándoles, sirviéndoles y adorándoles.
Todos sin excepción hemos sido malos, rebeldes, desobedientes e incrédulos. A causa de nuestros pecados y el pecado de nuestros antepasados nos ha sobrevenido las maldiciones que están escritas en el libro de la Enseñanza, que es tu Palabra.
En nombre mío y de mis ancestros, suplico perdón por todo pecado y rebeldía contra ti, por haber dado derecho y autoridad a Satanás de tomar mi línea sanguínea. Hoy por mi FÉ en ti Señor Jesús, arranco, destruyo y deshago toda autoridad y derecho que se le ha dado al enemigo, y sujeto, aplasto a satanas bajo mis pies, lo echo fuera de mi linaje ahora. Fuera! En el nombre de Jesús.
Oh Señor Eterno, conforme a todos tus actos de justicia, aparta tu ira y tu furor de nosotros y de nuestra descendencia. Señor Cristo Jesus, Altísimo Santo de Israel, te pedimos que nos perdones,
nos limpies completamente con la sangre de JESUCRISTO, y nos apartes completamente de las maldiciones que llegaron a causa de los pecados míos y los de mis antepasados
Señor te pido en oración que la maldición del juicio divino sea quitada de nosotros y de nuestra descendencia. Quiebra, destruye toda maldición, completamente por la preciosa sangre de JESUCRISTO.
Señor te pido que quebrantes, arranques y destruyas de nosotros las maldiciones que nos llegaron, por desobediencia a tu palabra.
Señor ordena ahora, que la maldición se rompa y se seque y quede sin poder en nuestras vidas. Desde ya, POR FÉ, declaro que toda maldición heredada queda sin poder, sin derecho, sin influencia sobre mi vida y la de mi generación. Toda maldición de enfermedad genética ahora se deshace y destruye por el poder de la Unción del Espíritu Santo de Dios, porque somos linaje de los benditos del Altísimo. No daremos a luz para maldición, toda nuestra generación esta consagrada, apartada y protegida por nuestro Dios, Señor Cristo Jesús.
Renuncio y resisto a Satanas, la serpiente antigua y a todas sus jerarquías. Renuncio y resisto a Diana de los Efesios, renuncio y resisto a Sheva, a Astarot, renuncio y resisto a Asmodeo, a Beelzebú, a Baal, renuncio y resisto a Moloc, a Quemos, a Quiun. Renuncio y resisto a Mammon.
Todos ahora se van de mi vida, de mi mente, de mi cuerpo. Se van ahora con todas sus jerarquías de demonios! Fuera ahora, en el nombre de Jesus! Los resisto a todos ustedes ahora y confieso que ya no les daré lugar en mi vida! Los ato y echo fuera de mi vida y se van ahora.
Ven ahora Espíritu Santo de Dios y llena toda mi casa interior y no permitas habitar allí a ningún inmundo. Tómame y satúrame por completo, suplico que permanezcas en mí. Suplico que no permitas que yo te apague. Enséñame, ayúdame y sáname.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes toda enfermedad de mi línea sanguínea. Ven ahora y desaloja toda enfermedad de herencia genética y destruye con tu fuego toda semilla de enfermedad latente. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes todo VICIO de mi línea sanguínea. Ven ahora y desaloja todo VICIO de herencia genética y destruye con tu fuego toda semilla de VICIO latente. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes toda INMUNDICIA SEXUAL de mi línea sanguínea. Ven ahora y desaloja toda INMUNDICIA SEXUAL y destruye con tu fuego toda semilla de perversidad latente. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes toda REBELDÍA A DIOS, EGOÍSMO, AUTOSUFICIENCIA, NECEDAD, DESOBEDIENCIA A DIOS, SOBERBIA, Y FLOJERA ESPIRITUAL de mi línea sanguínea. Ven ahora y desalójalas por completo. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Te suplico que satures toda mi mente y mi cuerpo de tu presencia.
Ven ahora Espíritu Santo y llena toda mi casa interior con tu presencia. Tómame y lléname por completo y no dejes a ningún inmundo permanecer en mi casa interior. Quédate conmigo y dentro mío para siempre, te ruego en el poderoso nombre de Jesús. Gracias por esta liberación y por tu victoria. Amen y amen.
Como sabemos que hay una maldición generacional en nuestras vidas?
Sabemos que hay maldición generacional sobre nuestras vidas, cuando un suceso va ocurriendo sistemática e inevitablemente en una generación tras otra. Por ejemplo, el alcoholismo (vicios) suicidios, tragedias del mismo tipo, accidentes, violencia, soledades, muertes prematuras, gran sufrimiento, ruinas, bancarrotas, abandonos, enfermedades, etc, etc, es decir, la maldición va "saltando de generación en generación". Hay raros casos en que la maldición que proviene de los abuelos, no salta en la siguiente generación, sino sobre los nietos, esto quiere decir que la maldición a veces puede no presentarse en la familia inmediata, sino en la siguiente, y se debe asumir que está activa. También por ejemplo si la bisabuelita murió de cáncer, la abuela murió también de cáncer, la mamá murió de cáncer, es evidente que hay una maldición de cáncer en la línea sanguínea.
Lo mismo ocurre con el asma, artritis, diabetes, etc, etc
Todo esto se puede romper y quebrantar.
Por qué llega la maldicion sobre una familia y su descendencia?
A causa del pecado de nuestros antepasados, y muy especialmente si ellos estuvieron involucrados
en el ocultismo, hechicería, brujería, espiritismo o cualquier idolatría que Dios aborrece, o vicios, perversiones, corrupción, todo pecado, etc.
Entonces satanás toma "derecho legal y autoridad" y se instala en la línea sanguínea de una generación. Esto causa lo que se denomina "maldiciones generacionales".
Cómo podríamos saber nosotros si algún ancestro nuestro de cuatro
generaciones atrás, asignó a nuestra generación un espiritu-guía?
Qué sabemos que destino nos pusieron?
Qué sabemos del pecado y desviaciones que ellos han tenido ?
Y si no conocieron a Dios, entonces, necesariamente conocieron a satanas ya que el ser humano
tiene un vacío espiritual dentro que necesariamente busca llenar de alguna forma.
Normalmente el ocultismo requiere que la generación sea "consagrada a satanás" y muchos de nuestros antecesores pudieron haber hecho esto sin saberlo nosotros, por lo cual quedamos bajo maldición.
La primera fuente de maldicion: MALDICIONES JUSTAS.
Son las originadas por la rebeldía y desobediencia a Dios. La Palabra dice que pueden extenderse hasta la cuarta o aun hasta la décima generación familiar. Estas maldiciones son el resultado de la iniquidad de los padres, de desobedecer a Dios, de rebelarse contra Dios. Por ejemplo: Si tus antepasados han estado involucrados en hechicería, entonces, con TODA seguridad, HAY MALDICION SOBRE TU LÍNEA SANGUÍNEA.
Éxodo 20:3-6 (Nueva Versión Internacional)
3 »No tengas otros dioses además de mí. 4 »No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación. 6 Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones.
El involucrarse en el ocultismo seria: consultar horóscopos, toda forma de adivinación, cartas tarot, tabla ouija, brujería, satanismo, vudú, telepatía, proyecciones astrales, meditación trascendental, yoga, espiritualismo, santeria, amuletos, péndulo, hipnotismo, magia negra, magia blanca o de cualquier otro color, lectura de las manos, lectura de los caracoles,
aromaterapia, lectura de la borra del cafe, limpias, supersticiones, disciplinas orientales o antiguas, artes marciales, aguerías.... etc, etc, y hay muchísimas más.
Además cualquier pecado: depravación sexual, inmoralidad sexual, infidelidades, suicidios,
crímenes, robos, violencia...que hayan cometido nuestros antepasados, pueden traer maldición
sobre la línea sanguínea.
Los tres aspectos del hombre sucumben frente a las maldiciones de nuestros antepasados: Espíritu, Alma y Cuerpo.
Espíritu: si no hemos recibido a Cristo, no seremos vivificados, nuestro espíritu NUNCA NACERÁ, por lo cual para siempre quedará muerto. La maldición es una enfermedad espiritual. Todo lo malo que nos acontece en la vida y se repite sin que podamos controlarlo es una maldición que debemos romper.
EN EL ALMA: se heredan vicios, depravación sexual, conducta aberrante, locuras, soledades, desequilibrios, enfermedades mentales, personalidad repulsiva, mal genio, etc.
EN EL CUERPO: Se heredan las enfermedades: cánceres, diabetes, hipertensión, etc, todo lo que venga en la línea sanguínea también afectará nuestro cuerpo.
Jeremías 32:18 (Nueva Versión Internacional)
18 Muestras tu fiel amor a multitud de generaciones, pero también castigas
a los hijos por la iniquidad de sus antepasados. ¡Oh Dios grande y fuerte,
tu *nombre es el Señor Todopoderoso!
Isaías 65:7 (Reina-Valera 1995)
7 Por vuestras iniquidades, dice el Señor, y por las iniquidades de vuestros
padres juntamente, los cuales quemaron incienso sobre los montes
y me afrentaron sobre los collados; por tanto, yo echaré en su propio seno
la medida de sus acciones de antaño».
Ezequiel 18:30 (Reina-Valera Antigua)
30 Por tanto, yo os juzgaré á cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice el Señor. Convertíos, y volveos de todas vuestras iniquidades; y no os será la iniquidad causa de ruina.
Como podemos romper estas maldiciones?
1. Salmos 107:13-15 (Nueva Versión Internacional)
13 En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción.
14 Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas.
15 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor,por sus maravillas
en favor de los hombres!
Salmos 116:16-17 (Nueva Versión Internacional)
16 Yo, Señor, soy tu siervo; soy siervo tuyo, tu hijo fiel; ¡tú has roto mis cadenas!17 Te ofreceré un sacrificio de gratitud e invocaré, Señor, tu nombre.
Isaías 42:12-13 (Nueva Versión Internacional)
12 Den gloria al Señor y proclamen su alabanza en las costas lejanas.
13 El Señor marchará como guerrero; como hombre de guerra despertará su celo. Con gritos y alaridos se lanzará al combate, y *triunfará sobre sus enemigos.
Levítico 26:40-42 (Nueva Versión Internacional)
40 »Pero si confiesan su maldad y la maldad de sus padres, y su traición
y constante rebeldía contra mí, 41 las cuales me han obligado a enviarlos
al país de sus enemigos, y si su obstinado *corazón se humilla y reconoce su pecado,42 entonces me acordaré de mi pacto con Jacob, Isaac y Abraham, y también me acordaré de la tierra.
Confesión de FÉ.
Señor Jesús yo creo firmemente que tu eres el Hijo de Dios.
Tu eres el Cristo, el Mesías que vino a deshacer toda obra del diablo, toda obra de maldad. Diste tu vida en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos.
Te confieso que he andado por malos caminos, he sido rebelde, he sido desobediente, he tenido malos pensamientos y malas intenciones y he hablado cosas perversas. Me arrepiento de todo lo malo que he hecho, pido perdón y me vuelvo a tí Santo de Israel. Lávame, limpia mi conciencia con tu Sangre. Creo que tu Sangre me limpia ahora de toda maldad, de todo pecado. Saca, destruye, arranca de mí todo lo que impida que TÚ bendigas y gobiernes mi vida. Quiero ser guiado, dominado solo por Tí Padre Santo Altísimo. Te pido que te quedes conmigo, en mi corazón y seas dueño y Señor de mi vida. Recibo ahora a Cristo Jesús en mí corazón, lo invoco, lo llamo para que venga y haga morada en mí.
Señor Jesús: Te confieso como mi único y verdadero Dios. Apártame para servirte, amarte, obedecerte. Dedico y consagro a Tí mi vida. Gracias por redimirme, por limpiarme, por justificarme y santificarme, muchas gracias. TE AMO PADRE SANTO. Amén.
Tomar toda la armadura de Dios (Efesios 6:10-18)
Me fortalezco con el gran poder del Señor Jesucristo. Me pongo toda la armadura de Dios y hago frente a todas las artimañas del diablo, y cuando llegue el día malo, permaneceré firme resistiendo hasta que acabe la batalla. Me ciño con el cinturón de la verdad, y me protejo con la coraza de justicia, y calzo mis pies con el ánimo de proclamar el Evangelio de la Paz. Ahora tomo el escudo de la FÉ con que voy a apagar todos los dardos de fuego del maligno. Tomo el casco de salvación y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Como guerrero oro todos los días y me mantengo alerta y perseverante en oración de los unos por los otros.
La Batalla.
Oración para romper maldiciones generacionales
de nuestros antepasados.
Señor Dios Padre Altísimo, ten misericordia de mis antepasados y de mí.
Confieso mis iniquidades, mis delitos y pecados y las iniquidades, delitos y pecados de mis antepasados, hasta 10 generaciones antes que la mia. Hemos pecado contra Tí andando en oposición a Tí. Dios de Israel el único y verdadero Dios. Hemos pecado y hecho lo malo. Hemos cometido el pecado de divorcio, fornicación, infidelidad, adulterio, homicidio, injusticias, iniquidad, todo tipo de corrupción. Hemos hablado cosas muy malas y perversas.
Hemos pecado contra los 10 mandamientos y tus Leyes.
Hemos ido tras dioses falsos, ofrendándoles, sirviéndoles y adorándoles.
Todos sin excepción hemos sido malos, rebeldes, desobedientes e incrédulos. A causa de nuestros pecados y el pecado de nuestros antepasados nos ha sobrevenido las maldiciones que están escritas en el libro de la Enseñanza, que es tu Palabra.
En nombre mío y de mis ancestros, suplico perdón por todo pecado y rebeldía contra ti, por haber dado derecho y autoridad a Satanás de tomar mi línea sanguínea. Hoy por mi FÉ en ti Señor Jesús, arranco, destruyo y deshago toda autoridad y derecho que se le ha dado al enemigo, y sujeto, aplasto a satanas bajo mis pies, lo echo fuera de mi linaje ahora. Fuera! En el nombre de Jesús.
Oh Señor Eterno, conforme a todos tus actos de justicia, aparta tu ira y tu furor de nosotros y de nuestra descendencia. Señor Cristo Jesus, Altísimo Santo de Israel, te pedimos que nos perdones,
nos limpies completamente con la sangre de JESUCRISTO, y nos apartes completamente de las maldiciones que llegaron a causa de los pecados míos y los de mis antepasados
Señor te pido en oración que la maldición del juicio divino sea quitada de nosotros y de nuestra descendencia. Quiebra, destruye toda maldición, completamente por la preciosa sangre de JESUCRISTO.
Señor te pido que quebrantes, arranques y destruyas de nosotros las maldiciones que nos llegaron, por desobediencia a tu palabra.
Señor ordena ahora, que la maldición se rompa y se seque y quede sin poder en nuestras vidas. Desde ya, POR FÉ, declaro que toda maldición heredada queda sin poder, sin derecho, sin influencia sobre mi vida y la de mi generación. Toda maldición de enfermedad genética ahora se deshace y destruye por el poder de la Unción del Espíritu Santo de Dios, porque somos linaje de los benditos del Altísimo. No daremos a luz para maldición, toda nuestra generación esta consagrada, apartada y protegida por nuestro Dios, Señor Cristo Jesús.
Renuncio y resisto a Satanas, la serpiente antigua y a todas sus jerarquías. Renuncio y resisto a Diana de los Efesios, renuncio y resisto a Sheva, a Astarot, renuncio y resisto a Asmodeo, a Beelzebú, a Baal, renuncio y resisto a Moloc, a Quemos, a Quiun. Renuncio y resisto a Mammon.
Todos ahora se van de mi vida, de mi mente, de mi cuerpo. Se van ahora con todas sus jerarquías de demonios! Fuera ahora, en el nombre de Jesus! Los resisto a todos ustedes ahora y confieso que ya no les daré lugar en mi vida! Los ato y echo fuera de mi vida y se van ahora.
Ven ahora Espíritu Santo de Dios y llena toda mi casa interior y no permitas habitar allí a ningún inmundo. Tómame y satúrame por completo, suplico que permanezcas en mí. Suplico que no permitas que yo te apague. Enséñame, ayúdame y sáname.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes toda enfermedad de mi línea sanguínea. Ven ahora y desaloja toda enfermedad de herencia genética y destruye con tu fuego toda semilla de enfermedad latente. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes todo VICIO de mi línea sanguínea. Ven ahora y desaloja todo VICIO de herencia genética y destruye con tu fuego toda semilla de VICIO latente. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes toda INMUNDICIA SEXUAL de mi línea sanguínea. Ven ahora y desaloja toda INMUNDICIA SEXUAL y destruye con tu fuego toda semilla de perversidad latente. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Espíritu Santo de Dios, te ruego que en este momento TÚ MISMO desalojes toda REBELDÍA A DIOS, EGOÍSMO, AUTOSUFICIENCIA, NECEDAD, DESOBEDIENCIA A DIOS, SOBERBIA, Y FLOJERA ESPIRITUAL de mi línea sanguínea. Ven ahora y desalójalas por completo. Ocupa tú ahora esos lugares en mi cuerpo y en mi mente.
Te suplico que satures toda mi mente y mi cuerpo de tu presencia.
Ven ahora Espíritu Santo y llena toda mi casa interior con tu presencia. Tómame y lléname por completo y no dejes a ningún inmundo permanecer en mi casa interior. Quédate conmigo y dentro mío para siempre, te ruego en el poderoso nombre de Jesús. Gracias por esta liberación y por tu victoria. Amen y amen.
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