viernes, 29 de octubre de 2010

Entrada de Google Sidewiki de Flor

DIOS LOS BENDIGA ESTE BLOGS ES DE BENDICION PARA TU VIDA

con referencia a: catedraldecristalhispana.com - Mensajes (ver en Google Sidewiki)

sábado, 2 de octubre de 2010

VENCEDORES

VENCEDORES






"Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.



Pasando unos meses, el maestro le informo al rey que uno de los halcones estaba perfectamente pero que al otro no sabia que le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejo desde el día que llegó. Encargo entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aun continuaba inmóvil. Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro. Su corte rápidamente le presento a un campesino. El rey le pregunto; * ¿Tu hiciste volar al halcón? ¿Como lo hiciste? ¿Eres mago? - Intimidado el campesino le dijo al rey: * Fue fácil mi rey, solo corte la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenia alas y se lanzó a volar. ¿Sabes que tienes alas ? ¿Sabes que puedes volar ? ¿A que te estas agarrado ? ¿De que no te puedes soltar ? ¿Que esta esperando para volar ? No puedes descubrir nuevos mares................ A menos que tengas el coraje para volar. Vivimos dentro de una zona de comodidad, donde nos movemos y creemos, que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona, esta todo lo que sabemos, y todo lo que creemos. Viven nuestros valores, nuestro miedos y nuestra limitaciones. En esa zona reina, nuestro pasado, y nuestra historia. Todo lo conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo general, creemos que es nuestro único lugar, y modo de vivir. Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible, y aprendemos a vivir desde la resignación. El liderazgo, es la habilidad que podemos adquirir cuando aprendemos ampliar nuestra zona de comodidad. Cuando estamos dispuestos a correr riesgos, cuando aprendamos a caminar en la cuerda floja, cuando estamos dispuestos a levantar la vara que mide nuestra potencial. Un verdadero líder, tiene seguridad en si mismo para permanecer solo, coraje, para tomar decisiones difíciles, audacia, para transitar hacia lo nuevo con pasión, y ternura suficiente, para escuchar las necesidades de los demás. El hombre no busca ser un líder, se convierte en líder por la calidad de sus acciones y la integridad de sus intentos.





Los lideres son como las águilas, no vuelan en bandadas... Los encuentras cada tanto y volando solos. RECUERDA.... SOMOS MÁS QUE VENCEDORES EN CRISTO JESÚS!!!



SOLO CRISTO ES EL CAMINO

PASTOREADO

 ELLos hijos de Dios en la iglesia están llamados a cuidarse unos a otros y satisfacer sus necesidades. Tres veces Jesús le preguntó a Pedro: “¿Me amas?” (Jn. 21:15-17). Pedro respondió cada vez: “Sí, Señor; tú sabes que te amo”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”. Le estaba diciendo: “Eres un pastor, Pedro. Cuida de mi pueblo”.




Pastorear involucra alimentar y dirigir el rebaño. Primera Pedro 5 dice: “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella” (v. 2). Hechos 20:28 dice: “Mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor”. Tenemos que cuidarnos unos a otros. Primera de Juan 3:17 dice: “pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” ¿Cómo puede usted decir que ama a Dios y no interesarse para nada en las personas? Al relacionarse con los demás, dedique tiempo a saber de sus heridas y necesidades. Si usted tiene conocimiento de las necesidades de alguien que se está apartando, minístrele en su necesidad y ayúdele a regresar. Todos debemos participar en el proceso de pastorear. Primera Pedro 5:4 dice que el Señor es el “Príncipe de los pastores”. La implicación es que todos nosotros somos sus ayudantes. Tenemos que involucrarnos en el cuidado de las ovejas.



A veces resulta difícil pastorear a las personas. En ocasiones no nos damos cuenta de las necesidades de algunos y los pobres se quedan sin atender. Siempre me rompe el corazón escuchar que alguien dice: “Estuve enfermo y nadie me llamó. Nadie se preocupa”. Otras veces me llegan cartas de personas angustiadas que dicen: “ocurrió esto y lo otro y usted no llamó. Usted no se preocupa. Nadie en la iglesia anos ayudó. “Sucede a veces que las expectativas de las personas son muy altas; no podemos estar en todas partes al mismo tiempo. Pero la mayoría de las veces alguien se queda sin atender porque nadie prestó atención cuando surgió la necesidad. Por ejemplo, cuando alguien sufre la pérdida de un ser querido, todos inmediatamente corren para consolar y sostener al hermano. Pero después del servicio funeral, cuando la depresión invade a la persona, la dejamos sola. Perdemos la sensibilidad cuando más se necesita.



Necesitamos ser la clase de pastores que Jesús es. En Juan 10 él dice: “Yo soy la puerta de las ovejas…Yo soy el buen pastor” (vv. 7, 11). Jesús estaba hablando de la manera en que un pastor cuida de sus ovejas. Cuando las ovejas entraban en el redil al final del día, el pastor examinaba a cada oveja a medida que iban entrando bajo la vara que él sostenía atravesada en la entrada al redil. Si veía que alguna estaba herida o lastimada, derramaba aceite en las heridas. A eso se estaba refiriendo David en el Salmo 23 cuando dijo: “Tu vara y tu cayado me infundirán aliento…unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando” (vv. 4-5). Se espera que el pastor cuide de sus ovejas.



Hay miembros de iglesias, hermanos maravillosos y callados, que no reciben mucha atención pastoral porque no dicen nada acerca de sus necesidades. Hay otros, sin embargo, que con frecuencia caen en pecado y tienen siempre pastores a su alrededor tratando de ayudarlos. Es muy importante que todos nos veamos a nosotros mismos como ovejas y como pastores cuidándonos unos a otros. No podemos esperar que los líderes de la iglesia se hagan cargos de todas las necesidades pastorales de la congregación. Somos responsables delante de Dios por cuidarnos unos a otros. Grace Community Church no es mi iglesia; es la iglesia de todos. Es la iglesia de Cristo.



Lo primero que hice cuando empecé a pastorear nuestra iglesia fue desarrollar una forma de pastorear a nuestro pueblo. Sabía que podríamos alimentarlos; pero también quería estar seguro de que los podíamos dirigir porque un pastor apacienta a las ovejas y las lleva a ser como Cristo.

POR . FLOR MARIA ROSALES

DIOS LAS BENDIGA , LOS BENDIGA A TODOS

lunes, 21 de junio de 2010

sábado, 27 de marzo de 2010

PLAN DE SALVACION 2

textoPLAN DE SALVACIÓN 1

con textoPLAN DE SALVACIÓN 1




Nadie puede gozar de las bendiciones de Dios ni ir al cielo sin ser salvo. Jesús le dijo a Nicodemo en Juan 3:7, “Os es necesario nacer de nuevo”. En su Palabra Dios nos describe el único plan de salvación. El plan es sencillo. Tú puedes ser salvo hoy. En primer lugar, debes reconocer que eres pecador. “No hay justo, ni aun uno”, (Romanos 3:10) “No hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:22-23)



No puedes ser salvo a menos que reconozcas que eres pecador. Por cuanto eres pecador, estás condenado a la muerte. “Porque la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23) “El pecado da a luz la muerte” (Santiago 1:15)



Esto significa separación de Dios, en el infierno por siempre. Sin embargo, Dios te amó de tal manera que dio a su Hijo unigénito, Jesucristo, como tu sustituto. Jesucristo cargó con tu pecado y murió en tu lugar. “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él” (2 Corintios 5:21). “Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por su herida fuisteis sanados” (1 Pedro 2:24)



Jesús tuvo que morir y derramar su sangre “Porque la vida de la carne en la sangre está” (Levítico 17:11) “Sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (Hebreos 9:22)



El carcelero de Filipos les preguntó a Pablo y a Silas: “¿Qué debo hacer para ser salvo?”. Ellos respondieron: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa” (Hechos 16:31) Simplemente cree en que Él cargó con tu pecado, murió en tu lugar, fue sepultado y resucitó para justificación. Luego invócalo. “Porque cualquiera que invocare el nombre del Señor será salvo” (Romanos 10:13)



En Lucas 18:13 encontramos las primeras palabras que un pecador debe orar: “Dios, sé propicio a mí, pecador”.



Tú eres un pecador y seguramente estás arrepentido. Ahora mismo, dondequiera que estés, eleva una oración a Dios. No tiene que ser una oración extensa o en voz alta, ya que Dios está ansioso de salvarte. Sólo tienes que decir: “Oh, Dios, soy un pecador. Perdóname, estoy arrepentido, ten misericordia de mí y sálvame en el nombre de Jesús”. Ahora sólo cree en su Palabra. “Porque cualquiera que invocare el nombre del Señor será salvo” (Romanos 10:13)



El plan de salvación es sencillo: tú eres un pecador, y por serlo debes morir o creer en Jesús como tu sustituto, quien murió en tu lugar, fue sepultado y resucitó de entre los muertos. Invoca el nombre de Dios, reconócete pecador y pídele tenga misericordia de ti y te salve en el nombre de Jesús. Entonces cree en su Palabra y declárate salvo por fe.



Seguramente dirás que esto no es todo para ser salvo, pero si lo es; eso es absolutamente todo. Gracias a Dios muchos han confiado en Cristo a través de este sencillo plan. Esto está escrito. Es el plan de Dios. Créelo y síguelo. Ahora es el tiempo de hacerlo, hoy es el día de salvación. “Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de salvación” (2 Corintios 6:2) “No te jactes del día de mañana; porque no sabes que dará de sí el día” (Proverbios 27:1)



Si no has comprendido, lee estas palabras varias veces hasta que logres comprenderlas. No lo deseches hasta que lo entiendas. Tu alma vale más que todos los tesoros del mundo. “¿Pues de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero y perder el alma? ¿Qué recompensa dará el hombre por su alma?.” (Marcos 8:36-37)



Sobre todas las cosas asegúrate de ser salvo. Si pierdes tu alma también perderás el cielo, lo perderás todo. Que Dios te ayude.
¿Por qué necesito que Jesucristo sea mi Salvador?




Para permitirle el paso a través de las puertas del cielo usted necesita tener removidos todos sus pecados, y el único limpiador industrial poderoso que es lo suficientemente fuerte para remover completamente las manchas del pecado, es la sangre de Jesucristo. Puede decirse que el cielo es parecido a los “cuartos limpios” donde las compañías de computadoras producen sus microchips, y el pecado es como cualquier polvo o suciedad que podría intentar encontrar su camino dentro de uno de estos cuartos.



El proceso de manufactura de los microchips requiere de “cuartos limpios”, que deben ser absolutamente inmaculados, teniendo virtualmente cero polvo flotante o partículas de suciedad que pudieran dañar los delicados microchips.



Porque los humanos están contaminados naturalmente con toda clase de suciedad y partículas de polvo, cuando los trabajadores ingresan a uno de estos “cuartos limpios” necesitan utilizar un traje especial que prevenga que ellos despidan partículas.



Para prevenir que el cielo se contamine con partículas de pecado, Dios ha establecido el requerimiento de que cualquiera que desee ingresar en Su morada inmaculada, necesita ser cubierto por la sangre de Jesús. El proceso de descontaminación de pecado es muy simple –usted simplemente pídale a Jesucristo, el Hijo de Dios, que lo haga. Primero, admita su condición de pecador. A continuación, pídale a Jesús que le perdone sus faltas. Finalmente, haga a Jesucristo Señor de su vida, sometiendo su voluntad a Él.



Por su muerte en la cruz, Jesús ha hecho posible que a cada uno de nosotros le sea otorgado un perdón completo de las penas de una condenación eterna. La razón por la que tan poca gente acepta este perdón es porque ellos no piensan que necesitan un Salvador, o que ellos desean encontrar su propio camino de salvación.



"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de Mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? (Mateo 16:24-26)



"...que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” (Romanos 10:9-10).



"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. " (Juan 3:16).

JESUS ANUNCIA SU REGRESO

Jesus anunció que regresaría






Cuando hablo acerca del arrebatamiento y de los eventos mundiales con gente incrédula, 90% de ellos concuerda con la validez de las profecías de la Biblia. La mayoría de ellos aún admiten que nosotros nos dirigimos hacia la hora de la tribulación. Si intentas decirles que nosotros probablemente estamos acercándonos al final, ahí es donde tu obtienes una fuerte oposición de ellos. “No en nuestro tiempo”, es la respuesta promedio que recibo.



Yo siempre trato de razonar con las personas diciendo, “Tú estás de acuerdo en que Jesús regresará, y la probabilidad de Su regreso sólo se incrementa cada año. Ya que no hay nada que le impida que regrese, ¿por qué no al menos estar abierto a la posibilidad?”



Hay una gran porción de la población que rehúsa enérgicamente considerar la perspectiva de que la profecía está siendo cumplida en nuestra generación. Con toda honestidad, estas personas probablemente tengan una buena razón para no desear ver el fin de los tiempos. El inicio de la tribulación marcaría su destino.



En la mayoría de las guerras donde hay dos fuerzas principales peleando entre sí, históricamente es muy común tener combatientes dándose cuenta que están en el lado perdedor y entonces huyen al lado que está ganando la guerra. Esto es cierto particularmente en conflictos entre tribus.



Si tú no estas en el campo de Jesús, estás en el equipo perdedor. En este tiempo, los pecadores aún tienen la oportunidad de abandonar su lealtad a Satanás y reclutarse a sí mismos como soldados en el ejército de Dios. Cuando Jesús regrese a la tierra, para algunos será demasiado tarde para cambiar de bando.



Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? (Apocalipsis 6:15-17)
Abominación desoladora: Cuando el Anticristo se siente en el Templo judío reconstruido y declare ser Dios, entonces empezará la Gran Tribulación de 42 meses. Se ordenan a los judíos que viven en Israel que huyan al desierto ante la ocurrencia de este evento. Todos los santos de la tribulación sabrán, que a partir de ese día deben esperar 1,260 días para ver a Cristo regresar en las nubes en la Segunda Venida. (Ver Daniel 9:27; Daniel 11:31 y Mateo 24:15-19




Amilenialismo (El prefijo "a" significa "no"). La creencia de que no habrá ningún reino de 1,000 años. Esta posición es sostenida por los "cristianos" liberales. Los Amilenialistas toman Apocalipsis 20 simbólicamente, no literalmente. Los Amilenialistas generalmente creen que Israel ha sido echado permanentemente a un lado para siempre y que el plan de salvación solamente corresponde a la Iglesia.

La Atlántida y el Diluvio de Noé

La Atlántida y el Diluvio de Noé

CRS - Creation Research Society)




Más de 140 culturas antiguas diferentes tienen una "historia del Diluvio", desde las leyendas del Gilgamesh entre los antiguos Sumerios, pasando por las leyendas de los antiguos Babilonios, hasta las leyendas del Continente Perdido de Atlántida entre los antiguos griegos, así como las historias de los indios y chinos. Sin embargo, estas leyendas no están conectadas entre sí históricamente, lo que hace que la única explicación posible sea que estas "leyendas" se transmitieron de generación en generación a través de personas que presenciaron el Diluvio
CRS - Creation Research Society)




Más de 140 culturas antiguas diferentes tienen una "historia del Diluvio", desde las leyendas del Gilgamesh entre los antiguos Sumerios, pasando por las leyendas de los antiguos Babilonios, hasta las leyendas del Continente Perdido de Atlántida entre los antiguos griegos, así como las historias de los indios y chinos. Sin embargo, estas leyendas no están conectadas entre sí históricamente, lo que hace que la única explicación posible sea que estas "leyendas" se transmitieron de generación en generación a través de personas que presenciaron el Diluvio

lunes, 22 de marzo de 2010

Qué es fácil y qué es difícil?


12 comentarios

•Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica. Difícil es ocupar el corazón de alguien…

• Fácil es herir a quien nos ama. Difícil es curar esa herida…

• Fácil es dictar reglas. Difícil es seguirlas…

• Fácil es soñar todas las noches. Difícil es luchar por un sueño…

• Fácil es exhibir la victoria. Difícil es asumir la derrota con dignidad…

• Fácil es admirar la luna llena. Difícil es ver su otra cara…

• Fácil es tropezar con una piedra. Difícil es levantarte…

• Fácil es disfrutar la vida todos los días. Difícil es darle el verdadero valor…

• Fácil es prometerle algo a alguien. Difícil es cumplir esa promesa…

• Fácil es decir que amamos. Difícil es demostrarlo todos los días…

• Fácil es criticar a los demás. Difícil es mejorar uno mismo…

• Fácil es cometer errores. Difícil es aprender de ellos…

• Fácil es es llorar por el amor perdido. Difícil es cuidarlo para no perderlo…

• Fácil es pensar en mejorar. Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo…

HABLAR CON DIOS

La oración es hablar con Dios, como si hablaras con un amigo, Dios quiere que le cuentes lo que te pasa, que le compartas las cosas que tal vez no lo quieres contar a nadie. El te ama y es por eso que quiere tener una relacion contigo. Tienes que pensar primero que Dios esta esperando escucharte, cuando charlas con Él estas teniendo una relacion de amigos. Jesús es un amigo que te puede ayudar mucho más de lo que crees. A Jesús le gusta que seamos sinceros cuando oramos, Él no necesita palabras dificiles, pues entiende todo lo que le quieras decir. A Jesús tampoco le gustan las oraciones que repiten siempre lo mismo, ¿te gustaria que venga un amigo y te repita muchas veces lo mismo como si fuera un robot? seguro que no, a Jesús tampoco. Solo hablale como un amigo


¿Que cosas se pueden orar?

Puedes pedir cosas de todo tipo, por ejemplo que Dios ayude a tu familia o que te sane de una enfermedad, pedir ayuda por tus padres y amigos o por cualquier persona. También por tus estudios. Además de pedirle todo tipo de cosas puedes simplemente contarle cosas que te preocupen y te den miedo o tristeza. Puedes pedirle a Dios que te de alegria y paz. Si le pides Dios pede ayudarte a resolver todo tipo de problemas. (avanzakids.com)

Estos son algunos versos de la biblia que hablan de la oración:

1 tesalonicenses 16:20

"Estén siempre contentos. Oren en todo momento.Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes como cristianos que son. No alejen de ustedes al Espíritu Santo"

Filipenses 4:6-7

"No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo".

Santiago 5:13

"Si alguno de ustedes está triste, póngase a orar. Si está alegre, alabe a Dios con cánticos".

LA ORACION

La oración




La oración es un acto fundamental en la vida del creyente. Es el momento del diálogo del hombre con su Creador. Es el momento de adorarle y presentarle nuestras peticiones. La oración es el medio de comunicación entre el Creador y el hombre. La oración tiene que ser presentada a Yahweh en el nombre de Yahshua. Siendo Yahshua el sumo pontífice del creyente, está sentado a la diestra de Yahweh, intercediendo por los fieles. Toda oración que sea hecha a Yahweh, en el nombre del Mesías, tiene que llenar los requisitos que el Eterno establece en su Palabra. Saulo, hablando acerca de la oración, dice: "por nada os inquietéis, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentes a Yahweh vuestras peticiones de acción de gracias" (Filipenses 4:6).

A través de la oración se dialoga con Yahweh, se glorifica su santo nombre, se expresa agradecimiento por las bendiciones recibidas y se le manifiestan todas nuestras necesidades e inquietudes. El Eterno obrará, según su voluntad, a favor del hombre y le suplirá todas sus necesidades conforme a sus muchas riquezas en gloria. La devoción y la oración tienen que ser parte íntegra de la vida de un creyente. Siempre debe haber tiempo para la oración.

En las últimas instrucciones de Yahshua a sus discípulos, éste les indicó que toda oración dirigida al Padre Celestial tenía que ser presentada en su nombre. "Y lo que pidiereis al Padre en mí, eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo; si me pidiereis alguna cosa en mi nombre, yo lo haré". Para que la oración del creyente sea eficaz, tiene que ser hecha siguiendo el orden que nuestro Salvador especificó: "Cuanto pidiereis al Padre, os los dará en mí nombre; hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre, pedid y recibiréis" (Juan 16:23-24).

Hay que orar en el nombre de Yahshua porque El ha sido constituido como el mediador entre el Eterno y los hombres. Por eso Saulo dijo, "Porque uno es Yahweh, uno también el mediador entre el Eterno y los hombres, Yahshua el Mesías" (1 Timoteo 2:5). Anadió también, "Por lo tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Yahshua el hijo de Yahweh, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos pues, confiadamente al trono de la gracia, a fin de recibir misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (Hebreos 4:14-16).

Siendo la oración el medio de comunicación entre el Eterno y sus criaturas, para ser oida y contestada, tiene que llenar ciertos requisitos que claramente establece la Palabra de Yahweh. El primero: "toda oración tiene que ser hecha en plena certidumbre de fe", conforme a Hebreos 10:22; que debe hacerse "sin labios de engaño", (Salmo 17:1); y, que el adorador debe hacer la oración "sin ira ni contienda", (1 Timoteo 2:8). No se agrada Yahweh de aquel que ora sin tener "voluntad para perdonar", (Mateo 6:12). Agrada a Yahweh la oración que se hace con humildad "y humillación", (1 Cron. 12:7). No debemos pasar por alto que cuando oremos debemos hacerlo con "perseverancia", (Efesios 6:18).

Para que la oración sea efectiva, ésta debe ir acompañada de "confesión", (Neh. 1:4-11); de "arrepentimiento", (1 Reyes 8:33); de "llanto", (Jer. 31:9); "de ayuno", (Dan .9:3); y "de obediencia", (Juan 9:31).

Las Sagradas Escrituras no especifican una actitud o posición física determinada para llevar a cabo la oración. Hay varios ejemplos de cómo oraban los hombres y mujeres delante de Yahweh. Posterior al destierro, los que habitaban fuera de Jerusalén oraban vueltos hacia la ciudad santa y hacia el templo, (1 Rey. 8:44-48; Dan. 6:11). Algunos oraban de pie, (Neh. 9:2, Luc. 19:1). Otros oraban de rodillas, (Dan.6: 10; Efes. 2:14). Había quienes oraban en la cama en días de angustia o de enfermedad, (Salmo 4:4). Otros oraban con el rostro inclinado hasta tocar el suelo con sus frentes (Dan. 10:9, Mateo 26:39).

En cuanto al tiempo para orar, las Escrituras señalan que había hombres que oraban, por lo menos, tres veces al día, (Salmo 55:17, Daniel 6:10). Sin embargo, la actitud del espíritu del que ora es más importante que la hora, el lugar, la posición del cuerpo, o las fórmulas.

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Fundamento Escritural

Moisés y Aarón oraron postrados sobre sus rostros. Núm. 20:6

Josué también se postró para orar. Josué 5:14

Moisés oró en secreto cuarenta días y sus noches. Deut. 9:25

Samuel oró toda una noche por Saul. 1 Sam. 15:11

Se debe orar en secreto. Mateo 6:6

Pedro oraba al medio día. Hechos 10:9

Cornelio oraba a las tres de la tarde. Hechos 10:30

Yahshua oraba cuando aún estaba obscuro. Marcos 1:35

Yahshua también oraba en el monte. Marcos 6:46

Yahshua pasaba la noche orando. Lucas 6:12

Debemos pedir al Padre en el nombre de Yahshua. Juan 16:23-24

Tenemos a Yahshua como mediador. Hebr. 7:25, Hebr. 4: 14-16

miércoles, 10 de febrero de 2010

हेवो ज़नाहोरिया ओ कैफे

Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?
50 comentarios
Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó al lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó pacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó sobre un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en un plato. Coló el café y lo puso en una taza.

Mirando a su hija le dijo: ¿”Querida qué ves”?
“Zanahoria, huevos y café” fue la respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara el huevo y lo rompiera. Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, Padre?” El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero que habían reaccionado de manera diferente: La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviéndose había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo su interior se había endurecido. Los granos de café, sin embargo, eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

¿Cuál eres tú?, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llega a tu puerta, ¿Cómo respondes? ¿Cómo eres tú? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil, y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿Eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.

De corazón, te deseo que intentes ser como el grano de café cuando las cosas no vayan bien y puedas lograr que tu alrededor mejore. Recuerda todo lo que te sucede en la vida es por alguna razón, sólo necesitas descubrir su motivo y aprender de ello.
Y si tienes fe en Dios no hay mal que por bien no es.

हसिया दोंदे कोर्रेस?

Hacia dónde corres?

Mi amigo cuenta la historia de algo que sucedió mientras su papá estaba cazando venados en los bosques de Oregon.

Con el rifle acunado en el hueco de sus brazos, su padre iba por un antiguo camino de leñadores casi borrado por la exuberante espesura. Caía la tarde y estaba pensando en regresar al campamento cuando oyó un ruido en los arbustos cerca de él. Antes que tuviera oportunidad de levantar el rifle, un bultito castaño y blanco corrió hacia él a toda velocidad.

“Todo sucedió tan rápido, que papá apenas tuvo tiempo de pensar. Miró hacia abajo y allí estaba un conejito castaño (en extremo agotado) acurrucado contra sus piernas entre sus botas. La cosita temblaba como una hoja, pero allí estaba sin moverse.

Esto era sumamente raro. Los conejos silvestres tienen miedo de la gente, y ni siquiera es fácil llega a ver alguno… mucho menos uno que venga y se siente en nuestros pies.

Mientras papá trataba de encontrarle explicación a aquello, otro actor entró en la escena: Más abajo en el camino una comadreja saltó al camino, cuando vio a mi padre (y a la que consideraba su presa, sentada a sus pies) el predador quedó congelado, el hocico jadeante, los ojos con un brillo rojo.

El conejo, exhausto por la persecución, estaba a solo minutos de la muerte. Papá era su última esperanza de refugio. Olvidando su natural recelo y miedo, el animalito instintivamente se había pegado a él buscando protección de los afilados dientes de su implacable enemigo”.

El padre de mi amigo no lo decepcionó: alzó su rifle, apuntó y disparó al suelo justo debajo de la comadreja. El animal pareció saltar casi recto al aire un par de pies y entró disparado hacia el bosque de nuevo, a toda velocidad que sus patas le permitían.

Durante un rato el conejito no se movió. Siguió echado allí, acurrucado entre los pies del hombre, en la tarde que caía poco a poco, mientras él le hablaba suavemente.

¿A dónde fue? No pienso que te molestará por un tiempo. Parece que esta noche te has librado de la trampa.

Pronto el conejito se fue saltando, alejándose de su protector para entrar en el bosque.

¿A dónde corres, querido, en momentos de necesidad?

¿A dónde corres cuando te persiguen predadores como los problemas, las preocupaciones y los temores?

¿Dónde te escondes cuando tu pasado te persigue como un lobo implacable, tratando de destruirte?

¿Dónde buscas protección cuando las comadrejas de la tentación, la corrupción y la maldad amenazan con vencerte?

¿A dónde te vuelves cuando tu energía se agota… cuando la debilidad te embarga y sientes que no puedes huir por más tiempo?

¿Te vuelves a tu protector, Aquel que está firme con los brazos abiertos, esperando porque vuelvas y te refugies en la seguridad de todo lo que Él es?

Salmos 3. 3-6 Reina Valera 1960 (RVR60)

Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;
Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
Y él me respondió desde su monte santo. Selah
Y desperté, porque Jehová me sustentaba.
No temeré a diez millares de gente,
Que pusieren sitio contra mí.

Profunda tristeza

Un desahogo de lo más profundo de mi alma


Tengo una profunda tristeza en mi Corazón y sabes por que?

Por que el pueblo de Dios a dejado meter el mundo a la iglesia, ha llamado a las cosas que son buenas malas, y han llamado a lo bueno malo, profanando así las cosas del Señor.

Me da tristeza ver como el pueblo de Dios se ha desviado en pos de mandamientos de hombres.

Me da tristeza ver como las predicas hoy se parecen mas a los mensajes de grandes motivadores que a las predicas de nuestro amado Jesús, donde la adoración ha perdido su enfoque , donde se le ha ido dando mas prioridad a la predica del diezmo que a las predicas que llevan a la santidad y al arrepentimiento.

Me da tristeza escuchar frases como esta … es que el pastor dijo esto y aquello y yo te pregunto sabes lo que dice la palabra?.

Me da tristeza ver que el pueblo esta pereciendo por falta de conocimiento, de que muchos dicen que conocen de Dios , pero sus corazones están puestos mas en la bendición y la posición que en el Dios Padre del cual proceden la bendición y el poder para hacer las riquezas.

Me da tristeza escuchar que estamos llenos del Espíritu. pero cuando comenzamos a leer la Palabra nos da pereza o lo usamos como somnífero, decimos que estamos llenos del Espíritu pero la oración de madrugada brilla por su ausencia , será esto realmente estar llenos del Espíritu de Dios?.

Estoy triste por que muchos están metidos en las iglesias día y noche y han descuidado sus primer ministerio: su hogar, mientras que sus hijos están siendo arrastrados por el mundo y sus matrimonios hecho ruinas.

Me da tristeza que llaman fanáticos, locos y religiosos a los que se levantan como Isaías, Jeremías y Ezequiel a exhortar al pueblo de Dios a que se vuelvan a El, a que se arrepientan, que busquen la santidad, a que vuelvan a la palabra y la escudriñen.

Me da tristeza de algunos cristianos que creen y predican que solo una oración te hace salvo, entonces donde queda mi amigo lo que el dice en Su Palabra “no todo aquel que me diga señor, señor entrara en el reino de los cielos sino aquel que haga la voluntad de mi padre?, ó donde queda lo que El dice que cuidemos nuestra salvación con temor y temblor? ó que el que persevere hasta el fin este será salvo?

Me da tristeza ver que se levantan lideres microway en minutos a liderar grupos cuando aun no han estado lo suficientemente capacitados en la palabra y donde no han pasado el quebrantamiento y las pruebas que desarrollan una madures espiritual y ministerial.
Me siento triste ver tantos celos dentro del ministerio, tanto juicio y tanto chisme que en vez de edificar hiere el corazón de muchos.

Me da tristeza por que muchos miden los frutos en la cantidad de asistentes de una iglesia, la posición ministerial o por que visten trajes de Versace y usan reloj Cartier.

Me da tristeza de que de un versículo fuera de contexto saquen una predica y el pueblo crea que ha escuchado palabra de Dios.

Me da tristeza ver como tantas iglesias que predican solo lo bueno del evangelio y hasta de manera chistosa se llenan a reventar, y las que predican de arrepentimiento que es algo tan serio están casi vacías.

Me da tristeza ver como muchos anhelan parecerse mas a su pastor que en a nuestro amado Jesucristo. Me da tristeza como el pueblo de Dios a confundido la honra en idolatría y corren primero a su pastor que buscar la dirección y respuesta de Dios.

Me da tristeza ver a muchos “siervos” que maltratan en publico a aquellos ujieres que trabajan con tanto amor y dedicación, Te aseguro que al igual que yo algo muy profundo se retuerce y contrista de dolor.

Me da tristeza ver como ministran con su actitud mas el autoritarismo, el orgullo y la soberbia que la misma humildad del que murió por ti y por mi en una cruz.

Me da tristeza ver que algunos lideres se han olvidado que para ser primeros deberán ser los últimos y siervos de todos.

Me da tristeza ver a muchos cristianos que por desconocimiento defienden mas las doctrinas adulteradas de hombres que la misma verdad de la Palabra.

Estoy triste como muchos que comenzaron en el Espíritu, en estos tiempos tan difíciles vallan a terminar en la carne, distorsionando el evangelio y llevando a muchos al engaño, creyendo que ganaron el mundo entero cuando ellos mismos se acarean una gran destrucción.

Me da tristeza que el pueblo de Dios no esta preparado para los tiempos difíciles que han de venir a la tierra y piensen que no nos tocara una gran tribulación, se predica que Cristo viene pronto lo cual es una esperanza, pero han olvidado hablar de hambre, de guerras, persecuciones y de engaños de falsos profetas que ya deambulan por las calles.

Me da tristeza saber que muchos se dicen ser cristianos pero su testimonio deja por el piso el nombre de nuestro Salvador.

Me da tristeza ver como muchos ponemos mas la mirada en cosas terrenales que en las cosas de arriba, que nos afanamos mas en hacernos tesoros en la tierra que en el cielo y buscamos mas el reconocimiento y la aprobación del hombre que de nuestro mismo Dios, que anhelamos unción sin haber pasado pruebas.

Me da tristeza ver una iglesia dividida, competitiva, codiciosa, ambiciosa y orgullosa.

Me da tristeza escuchar a muchos decir este cliché o frase popular “no es una religión, es una relación con Dios”, será religión o relación? Si no intimamos con el como conoceremos su voluntad y su palabra y como sabremos que es la voz de El y no la voz de un impostor ?

Me da tristeza ver como el islamismo crece de manera acelerada, oran 5 veces al día, ayunan y son capaces de dar su vida por Alá, y el pueblo del Dios de Israel esta apático y dormido…

Cuando será iglesia que entenderemos que nos hemos apartado de Su Palabra , de sus mandamientos, del temor a Dios, de la santidad, la misericordia y el amor?, crees iglesia que no deberíamos humillarnos y pedirle desde lo mas profundo de nuestro corazón perdón a nuestro Dios? para que tenga misericordia y sane nuestra tierra?, crees que podría venir un avivamiento y el reino de Dios sin arrepentimiento y santidad?

Mira pueblo, Dios no puede derramar su vino nuevo en odres viejos, primero debemos derrumbar los ídolos y las estructuras impuestas por hombres, desviadas de la verdad de Dios.

“Así dijo el Señor: Paraos en los caminos, y mirad y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y andad por él, y hallareis descanso para vuestra alma. Mas dijeron no andaremos.
Pues puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: escuchad el sonido de trompeta. Y dijeron ellos: no escucharemos.” Jer.:16-17

PR.Profunda tristeza

sábado, 2 de enero de 2010

ESPIRITUALIDAD DE LA Espiritualidad

El tema presenta algunas dificultades, sin duda; es muy amplio, no solo por la extensión y profundidad de “lo espiritual” cristiano desde el punto de vista bíblico, sino también, y aún más, por el dilatado espectro de manifestaciones de la vida espiritual, individual y congregacional; algunas genuinamente bíblicas, y otras mezcladas con rasgos extraños a las Sagradas Escrituras. Y ahí radica otro aspecto de la dificultad que ofrece encarar el tema: “lo espiritual”, en el protestantismo, es un abigarrado conjunto de creencias, prácticas y rituales, que reconocen diversas fuentes y orígenes. Todas pretenden ser bíblicas, y la mayoría lo son. Pero para algunas no es posible encontrar una fundamentación clara en la Biblia; o hallar una fundamentación, aunque no sea clara. Son expresiones de “espiritualidad” cristiana evangélica muy controversiales, y opinable su verdadero sustento escritural. Si a eso agregamos que estas creencias, prácticas y rituales no son cosas abstractas, teóricas, o históricas ya abandonadas, sino que son lo que creemos y hacemos los evangélicos hoy en día, tanto en el culto de la iglesia como en nuestras devociones particulares, resulta que todos estamos implicados en la posibilidad de creer, hacer o practicar lo que no es exactamente bíblico. De ahí que embarcarnos en analizar cómo vivimos y practicamos la espiritualidad los evangélicos es un riesgo; un terreno escabroso, que es necesario transitar para conocernos y procurar la mutua edificación; pero un terreno que es necesario transitar juntos con amor, humildad y mucha paciencia. Y tolerancia; aprovechemos, que hoy en día está de moda la tolerancia. Tolerémonos los cristianos evangélicos unos a otros (que parece la versión siglo 21 del mandato de Jesús de amarnos unos a otros). Si no nos toleramos, somos anacrónicos, pasados de moda; ahora, si no nos amamos… ¿qué somos? ¿Cristianos? Interesante. Porque el amor ha de ser el principal rasgo de nuestra espiritualidad. Recordemos: “Dios es Espíritu” (Juan 4:24), y “Dios es amor” (1 Juan 4:8); por lo tanto, entre los seguidores de Jesucristo, el amor debe marcar en forma predominante su carácter espiritual.

Características globales

La espiritualidad evangélica tiene algunas características globales; grandes puntos comunes que pueden resumirse de la siguiente manera: es Cristocéntrica, es decir, está focalizada exclusivamente en Jesús de Nazaret. Enfatiza la relación con Él en el Espíritu; vale decir que, si la definición general de espiritualidad desde el punto de vista religioso es la de una experiencia de búsqueda de la Persona Trascendente de Dios, la espiritualidad cristiana es una experiencia de búsqueda, relación, comunión y amistad con Jesucristo, por medio del Espíritu Santo que habita el corazón del creyente. La espiritualidad evangélica busca y preconiza la imitación del ejemplo de vida de Jesús, en la vida cotidiana de cada uno de sus discípulos. También predica la obediencia a los preceptos y mandamientos de la Palabra de Dios, más que como una legislación religiosa a la que ajustarse, como un estilo de vida consagrado a Jesucristo, que se aparta de las tendencias pecaminosas del mundo y busca la santificación; un estilo de vida animado y dir igido por el Espíritu Santo. Finalmente, la espiritualidad evangélica incluye el aspecto corporativo, que cristaliza en la integración del cristiano a la comunidad de creyentes, la Iglesia; es decir que, al igual que las enseñanzas prácticas evidenciadas en la experiencia de la Iglesia del Nuevo Testamento, no comprende la vida espiritual de tipo eremítico, o en soledad. Salvo transitorios retiros para oración y meditación, la espiritualidad del Nuevo Testamento entiende la vida cristiana como incorporada a la congregación cristiana.

Lo evangélico

Dado que el protestantismo no tiene un núcleo central de autoridad y doctrina, no existe una definición, por lo menos universalmente aceptada, de qué es “lo evangélico”. Si nosotros hacemos referencia al “catolicismo”, sabemos de qué estamos hablando: de una rama del cristianismo, con un cuerpo de doctrinas claramente definidas, un sistema jerárquico verticalista y piramidal en cuya cúspide está el sumo pontífice, y una liturgia bastante uniforme. El “católico” es quién adhiere a esas doctrinas, se coloca bajo ese sistema jerárquico, y practica dicha liturgia. En cambio el “evangélico” carece de un sistema jerárquico centralizado y verticalista, que defina la doctrina que debe ser creída por todos los que en el mundo pertenecen a esa rama del cristianismo. Esta carencia, que para muchos autores es la principal virtud y ventaja del protestantismo, pues evita la imposición incuestionable de dogmas desde una jerarquía centralizada a toda la comunidad de “evangélicos”, a nivel mundial, deviene también en su principal debilidad, pues no evita que esa imposición de doctrinas incuestionables que deben ser creídas, se suscite desde las altas jerarquías eclesiásticas de agrupaciones denominacionales, algunas de extensión internacional y que reúnen miles de creyentes; cuando dichas doctrinas incuestionables no coinciden entre dos (o más) denominaciones evangélicas, éstas se distancian “por motivos de doctrina”, cooperando a la fragmentación cada vez mayor del protestantismo, proceso que podríamos preguntarnos si no sigue aún su curso. Una buena definición de “lo evangélico” es la del Pastor José M. Abreu, Profesor (r) del Departamento de Filosofía y Letras, Escuela de Humanidades y Educación de la Universidad de Oriente, Núcleo de Sucre (tomado de www.recursosevangelicos.com/showthread.php?threadid=513):

“… en medio de tal diversidad, existen elementos fundamentales que todos los evangélicos tienen en común. Primero hay que señalar que ha existido una continuidad histórica tanto en la fe como en la práctica que puede ser trazada en todos los siglos de la historia del cristianismo, a veces en sombras y debilidades, a veces en ardientes y brillantes avivamientos. ¿En qué consiste esta continuidad que es posible discernir en medio de tan gran diversidad?

Esta especie de “anatomía evangélica” tiene las siguientes características: cuatro proclamas generales y seis doctrinas fundamentales. Las cuatro proclamas generales son:

1. Ser evangélico significa vivir un “Cristianismo Práctico”: Es decir, un estilo total de vida en la práctica del discipulado o seguimiento de Cristo Jesús, como modelo.

2. Ser evangélico significa seguir un “Cristianismo llano y simple”: nada puede ni debe añadirse al cristianismo tal como está contenido en el Nuevo Testamento.

3. Ser evangélico significa seguir “Un solo y único Evangelio”: la búsqueda de la unidad debe estar fundada en el común y supremo mandamiento de proclamar la verdad del Evangelio a toda criatura en todo el mundo.

4. Ser evangélico significa un “Cristianismo racional”: es decir, mantener un prudente control sobre las emociones y creencias religiosas populares, para evitar los peligros del sincretismo religioso y cultural.

Siguiendo a estas cuatro proclamaciones, están seis doctrinas fundamentales, dentro de la más genuina tradición de la Reforma Protestante:

1. La Supremacía de las Sagradas Escrituras por encima de toda tradición eclesiástica (porque la Biblia es la única inspirada por Dios).

2. La Suprema Majestad de Jesucristo: Verdadero Dios y Verdadero Hombre, que murió en sacrificio por el pecado.

3. La Soberanía del Espíritu Santo sobre la Iglesia: la cual se ejerce a través de la variedad de vitales dones, ministerios y operaciones.

4. La absoluta necesidad de la conversión como condición indispensable para el discipulado cristiano: es un encuentro directo y personal con Dios, el cual es efectuado por la iniciativa de Dios mismo.

5. La prioridad del evangelismo: la proclamación del Evangelio como una expresión de la adoración a Dios.

6. La importancia total del discipulado cristiano: la Iglesia es la comunidad viva de creyentes que siguen a Jesucristo como sus discípulos.”

Como vemos, esta definición se apoya en lo que constituye la característica más distintiva del cristianismo evangélico: la mirada puesta exclusivamente en Jesucristo, en el Cristo de las Sagradas Escrituras, y el carácter único de la Biblia como regla de fe y conducta. Estos dos postulados constituyen un núcleo doctrinal inclusivo que puede definir “lo evangélico”, y a quienes adhieren a la fe según esta rama del cristianismo. Este núcleo inclusivo sustituiría la unidad institucional dada por una estructura humana jerárquica y autoritaria, tal como tiene el catolicismo romano. Sin embargo, en los hechos, el estudio de las Sagradas Escrituras da lugar a más de una lectura, a veces a una multiplicidad de lecturas, acerca de qué dice realmente la Biblia sobre diversos tópicos que tienen que ver con doctrinas de segundo orden, y a veces, con verdades fundamentales de la fe. Como resultado de esto, la espiritualidad evangélica tiende a estar signada por una pronunciada heterogeneidad, que se manifiesta en varios aspectos de relevancia en la vida de la Iglesia.

Heterogeneidad en la autoridad

En líneas generales, podemos decir que todos los evangélicos estamos de acuerdo en que la Biblia es la suprema autoridad en materia de fe, doctrina y conducta cristiana personal y congregacional. Pero la exégesis acerca de qué dice la Biblia sobre cada tema que tiene que ver con la fe, las creencias y la vida espiritual del cristiano (salvación eterna del alma, vida cristiana en el aquí y ahora, unción y guía del Espíritu Santo, Instituciones Cristianas, participación de la Iglesia en las problemáticas sociales, etc.) está en general condicionada por la previamente mencionada multiplicidad de lecturas; es decir por varias, a veces muchas, formas de interpretar y comprender lo escrito. Esto conduce a una disparidad de opiniones y posiciones en temáticas de distinto peso e importancia (desde si la salvación puede perderse o no, hasta el uso de pantalones por las mujeres cristianas; desde el hablar o no hablar en lenguas como evidencia del bautismo en el Espíritu Santo, hasta si los cristianos deberían asistir al cine o al teatro; desde si los cristianos deben rechazar todas las guerras, o apoyar algunas guerras “justas”, hasta si está bien o mal que vayan al estadio a ver jugar a su equipo de fútbol favorito).

Ahora bien, el punto es que cada uno (cada líder, cada pastor, cada predicador, cada cristiano), una vez que ha tomado posición, sea por su propia interpretación de las Escrituras, o por adherir a la enseñanza de alguien a quién reconoce como su maestro en la fe, se convence de que su opinión es la correcta. O se le enseña que la opinión, posición o doctrina de su iglesia es la correcta. Recordemos cuán extendida está la costumbre de enseñar e inculcar a los creyentes la idea de que su iglesia es la mejor. No importa cuán pérfida y discriminatoria sea esa idea; cuanto atente contra el Espíritu de unidad de la Iglesia de Cristo, y contra el amor cristiano en su más elevada y noble expresión. De la mano de la enseñanza de que su iglesia (congregación, o denominación) es la mejor, el creyente es aleccionado que en la misma se enseña la verdadera doctrina de Cristo. Además de conducir a la soberbia espiritual, flagrante contradicción, y a “mirar por encima del hombro” a los hermanos de otras congregaciones donde no se enseña exactamente lo mismo, esto lleva a lo que podemos llamar la pontificación.

¿Qué queremos decir con pontificación? Bien. ¿Qué creen los católicos romanos acerca de la palabra del sumo pontífice, el papa? Desde el Concilio Vaticano I, celebrado en 1870, en el que se promulgó el dogma de la infalibilidad papal, el catolicismo romano cree que el papa, cuando habla ex cathedra, es decir, desde el trono de San Pedro, no se equivoca.

¿Pasa esto en la Iglesia Evangélica?

No en forma centralizada para todos los evangélicos a nivel mundial, como ya dijimos. Pero a nivel de ciertos sectores, en algunos líderes evangélicos, en determinadas ocasiones, en circunstancias claramente definidas (por ejemplo, predicaciones en condiciones de audiencia multitudinaria, sea en persona o a través de los medios de comunicación masiva) a menudo se reconoce el uso de una PALABRA, que no puede ser discutida. Esa PALABRA opina sobre todos los asuntos grandes y pequeños de la vida con absoluta autoridad, y surge con afirmaciones categóricas, expresadas con una imperiosa certeza, rayana en el peso de la Sagradas Escrituras. Esta PALABRA, alocución irrefutable, no por no existir argumentos lógicos o bíblicos que demuestren falacia, sino por el imperio de la autoridad de que está revestido el mensajero, bien puede describirse como un auténtico discurso omnicomprensivo. ¿Qué quiere decir esto? Que estos líderes y predicadores evangélicos se presentan con un discurso que lo abarca todo, y ofrece respuestas para todo.

Ahora bien, ¿tienen las Sagradas Escrituras respuesta para todos los problemas del ser humano? Creemos que sí, y ese es justamente uno de los postulados básicos y fundamentales del ser evangélico. Pero el discurso de estos ministros evangélicos no surge del humilde intento de confrontar puntos de vista, hasta encontrar la verdad última en la Biblia, sino de su particular “iluminación”. Es decir, que no es un discurso que surja de un consenso a la luz de las Sagradas Escrituras, sino de interpretaciones personales, revestidas de autoridad incontestable bajo la etiqueta sagrada de la “proclamación profética”.

Heterogeneidad en la liturgia

Primeramente convengamos que la palabra “liturgia” no es de uso común en el ambiente evangélico. Pero si nos atenemos a la definición del término, liturgia se refiere al “culto público aprobado por una Iglesia”; o también a la “forma con que se llevan a cabo las ceremonias en una religión”. Por lo tanto, aunque a algunos les rechine un poco, podemos usar este vocablo para resumir en una sola palabra lo que hacemos cuando nos reunimos a adorar como cristianos, los evangélicos; cuando cantamos, oramos, predicamos, nos abrazamos, lloramos o reímos.

En este punto es inevitable referirse a la diferencia de liturgia existente, fundamentalmente, entre los evangélicos conservadores, y los renovados. El binomio conservadores/renovados era, hace 26 años, cuando conocí el evangelio, el binomio bautistas/pentecostales. Vale aquí aclarar que quién esto escribe conoció el evangelio de Jesús, se convirtió y transcurrió toda su vida cristiana hasta el presente, en iglesias pentecostales. También es pertinente una segunda aclaración: que mantengo excelentes relaciones fraternales con cristianos de denominaciones evangélicas no pentecostales. Y también vale recordar que, hoy por hoy, el movimiento de renovación ha saltado las barreras denominacionales, y no es ya patrimonio de los pentecostales.

Una anécdota interesante, bastante conocida y seguramente ficticia, ilustra esta notable diferencia existente en el binomio bautistas/pentecostales. Se cuenta que una delegación uruguaya concurrió a un congreso mundial de evangelismo en Corea del Sur. Como buenos uruguayos, llegaron últimos y tarde; los coreanos voluntariosamente buscaron cómo acomodar a los hermanos uruguayos, no encontrando más lugar libre que un gimnasio. Pusieron camas, armarios metálicos, y ahí los dejaron. El contingente uruguayo, formado en realidad por una delegación bautista y una pentecostal, se ubicó rápidamente; unos para un lado, y los otros en el otro extremo. Una de esas noches regresaron del congreso a altas horas; la plenaria se había extendido mucho, estaban cansados, con mucho sueño, y todos se acostaron sin decir palabra. Una vez metidos en la cama, cómodos y abrigados, se dieron cuenta que habían dejado la luz encendida. Entonces el líder de la delegación pentecostal le dijo al líder de la delegación bautista, que además era su amigo:

-Hermanazo, por favor, apagame la luz.

El líder bautista, circunspecto, se incorporó un poco y replicó:

-Bueno, si nos toca a nosotros la tarea de apagar la luz, entonces deberemos reunir una Junta de Evaluación, la cual a su vez nombrará un subcomité que analice el problema, y una vez que dicho subcomité se expida…

-Está bien, hermano – exclamó el líder pentecostal, impaciente – Dejá, dejá que yo apago la luz.

El líder bautista no dijo nada. Todos se quedaron quietos; pasaron cinco minutos, diez, quince, veinte; a la media hora nadie se había movido, y la luz seguía encendida. Entonces el líder bautista, bastante fastidiado, increpó al líder pentecostal:

-¿Y, hermano? ¿Cuándo vas a apagar la luz?

A lo que el otro contestó:

-Cuando lo sienta del Señor.

Esta breve historia, una suerte de “leyenda urbana” evangélica, con posibilidad de ser cierta, pero más probablemente inventada, o por lo menos exagerada para ser contada como chiste, ilustra características asociadas tradicionalmente a las dos denominaciones evangélicas involucradas: el “método” de los bautistas, traducido en la creación de comisiones y comités para toda tarea a realizar, y por contrapartida la tendencia del pentecostal a hacer todo según lo que “sienta” de parte del Señor. Ambas tendencias se prestan al abuso; la segunda, de hecho, sucede en algunos ámbitos evangélicos, independiente de que sean pentecostales o no. La percepción y experiencia cotidiana de “lo espiritual” se reduce a lo que se “siente” del Señor, y estos sentires son los que guían la toma de decisiones, y aún las recomendaciones a dar a los demás.

“Lo espiritual”, por lo tanto, se reduce a sentires, y la guía que supuestamente proviene del Espíritu Santo sale con la expresión, ya clásica e incontestable, lo siento en mi corazón. El corazón, que en las Sagradas Escrituras funge como asiento de la personalidad, pero que tradicional y popularmente es asiento de las emociones (aunque biológicamente no sea ni lo uno ni lo otro), es en este contexto fuente de sentires (o sentimientos) que se toman como guía espiritual autorizada y, muchas veces, incuestionable. Y esto nos lleva al tema de las emociones, y a la necesaria observación acerca de que el emocionalismo es gran protagonista de muchas de nuestras reuniones evangélicas, entre los llamados “renovados”. Comparemos dos textos referidos a liturgia evangélica, a primera vista bastante similares:

1) Mucha excitación y mucha confusión emocional acompañaron el avivamiento. Hubo gritería, risas, raptos, visiones y convulsiones. Algunos de los predicadores y exhortadores laicos deliberadamente estimularon estos fenómenos.

2) Muchas veces la alabanza es hábilmente manejada por especialistas expertos en crear climas altamente emotivos que desembocan en desbordes emocionales a los que pretenden hacer pasar por manifestaciones del Espíritu.

En principio, estos textos son muy similares. En ambos se habla de una gran participación de las emociones (1- confusión emocional, gritos, risas, convulsiones; 2 – climas altamente emotivos, desbordes emocionales); en ambos se vincula ese componente emocional con manifestaciones visibles del Espíritu Santo (1 – se habla de avivamiento; 2 – se habla de pretender hacerlo pasar por manifestación del Espíritu); y en ambos se habla de la presencia de personas que se encargaban de fomentar la exteriorización del referido componente emocional (1 – predicadores y exhortadores laicos que deliberadamente estimularon estos fenómenos; 2 – especialistas expertos en crear climas altamente emotivos).

Sin embargo, ambos textos se refieren a situaciones muy alejadas en el tiempo, en la localización geográfica y en la cultura en que se suscitaron. El primero fue escrito por el historiador eclesiástico Kenneth Scott Latourette, y puede leerse en el tomo II de su obra Historia del Cristianismo, publicado por la Casa Bautista de Publicaciones en 1967, en el capítulo en que habla del despertamiento evangélico habido en las trece colonias británicas de América del Norte durante el siglo XVIII. El segundo texto fue tomado del artículo La alabanza que Dios acepta, escrito por el Pastor Salvador Dellutri, publicado electrónicamente en el sitio web Tierra Firme (www.tierrafirmertm.org/articulo/10/31) en Febrero 2008, y se refiere a la situación de la Iglesia Evangélica en la actualidad.

La similitud de estos textos, descriptivos de la realidad de la liturgia o forma de culto de la Iglesia Evangélica en condiciones tan diferentes, nos permite extraer algunas conclusiones:

a) El relato de lo sucedido en el despertamiento del siglo XVIII nos da la pauta de que el fenómeno del emocionalismo en los cultos cristianos no se remite exclusivamente al pentecostalismo, o la renovación carismática. El movimiento pentecostal nace a principios del siglo XX, y la renovación carismática, extensión de la experiencia vital con el Espíritu propia del pentecostalismo, se desarrolla entre los católicos romanos desde la década del 60 del siglo pasado; movimientos de “renovación” se extendieron también posteriormente entre denominaciones evangélicas no pentecostales.

b) La manifestación externa de “lo espiritual” se confunde fácilmente con la expresión de las tormentas emocionales propias de cada persona, que emergen en el ambiente del avivamiento, en el que múltiples estímulos recurren al mundo de los afectos, provocando la exteriorización de sentimientos, temores, estrés, frustraciones, anhelos, dolores morales, etc.

c) La manifestación espiritual como elemento de sobrenaturalidad es estimulada por profesionales de la religión, en este caso de la religión evangélica, con un doble propósito: por un lado satisfacer el instinto religioso y la avidez por lo fascinante y sobrenatural de algunas personas; por otro lado, incrementar la convocatoria de gente curiosa y hambrienta de experiencias místicas, lo que favorece los ministerios personales de algunos predicadores.

El énfasis en el emocionalismo puede conducir la espiritualidad a lo que podríamos llamar su trivialización.

Trivialización de la espiritualidad

¿Qué queremos decir cuando hablamos de trivialidad? Una definición de diccionario de lo trivial nos dice que es algo común y sabido por todos, vulgarizado, sin importancia ni novedad. Aquí lo usamos para referirnos al proceso de quitar la importancia o trascendencia propia de la espiritualidad como experiencia de Dios. Lo espiritual, en lo congregacional, se reduce a las exteriorizaciones que podamos ver en las reuniones cristianas, cuanto más bulliciosas y extravagantes mejor. Si estas efusivas exteriorizaciones están presentes, en la alabanza, la oración, la predicación, la congregación será una iglesia “caliente”; de lo contrario será “fría”. Estos calificativos no tienen nada que ver con lo expresado por el Señor en Apocalipsis 3:15,16; se refieren a la presencia o no del Espíritu Santo en la iglesia (los términos equivalentes son iglesia “viva” o “muerta”), presencia que se juzga ausente si no se dan dichas manifestaciones visibles.

Esta trivialización alcanza no solo la experiencia espiritual congregacional, sino también la individual, resultando en un compromiso superficial con la vida y el testimonio cristiano personal. La vivencia cristiana corre por cuenta de los afectos y la sensibilidad, transformándose en una búsqueda de “bienestar” interno, antes que una búsqueda de la verdad de la Palabra de Dios y de la presencia del Espíritu realizando su obra en el corazón del creyente. Todo esto nos deja un cristianismo liviano; liviano en doctrina, liviano en testimonio de vida cristiana, liviano en incidencia, repercusión e impacto sobre los grandes temas sociales que inquietan a la opinión pública.

La siguiente observación del Dr. H. O. Wiley nos da una guía en la pertinente y necesaria búsqueda por un saludable equilibrio entre, primero, la exagerada apetencia por las experiencias sobrenaturales y los desbordes emotivos, y, segundo, la frialdad propia de la supremacía de la doctrina teórica exclusiva, y la represión de todo sentimiento, aspectos propios del conservadurismo religioso, que se sitúa en el otro extremo, y que tampoco es deseable: “Digna de alabanza es la espontaneidad resultante de la presencia del Espíritu en una unción refrescante espiritual, pero todo capricho debe quitarse por estar fuera de armonía con la dignidad de un servicio divino”.

Busquemos la presencia del Espíritu Santo, que Cristo Jesús prometió enviar para que esté con nosotros para siempre, y permitamos que Él se mueva con libertad en nuestras vidas y congregaciones, haciéndose su obra “como él quiere” (1 Corintios 12:11).

Dr. Álvaro Pandiani

Iglesia En Marcha. Net

Etiquetas: Alvaro Pandiani, espiritualidad, sociologia cristiana

Esta entrada se publicó , el Viernes, 19 de Septiembre de 2008 a las 4:19 pm horas y está guardada bajo Noticias Nacionales. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

5 comentarios para “ESPIRITUALIDAD DE LA IGLESIA EVANGÉLICA”
rafael dice:

22 de Septiembre de 2008 a las 8:07 pm
me gustaria saber su opinion sobre las necesidades de nuevos ministerios en la iglesia

Álvaro dice:

24 de Septiembre de 2008 a las 8:51 pm
Contestaré en la columna “Diálogos a contramano”, próximo martes 30 de setiembre, 21 horas, radio transmundial, 610 AM.

pedro antonio dice:

22 de Marzo de 2009 a las 7:38 am
hermano muy interesante el articulo escrito,me gusta buscar e indagar sobre algunos aspectos de las iglesias
o denominaciones,creo estar deacuerdo con ud tengo 25 años como creyente y verdad te felicito.

ROMAN MARAIMA dice:

11 de Mayo de 2009 a las 2:38 pm
Sera que Ud. me orienta en saber por que la gente en estos cultos baila involuntariamente y se mueve y se cae, y por que tanta musica y alegria, en lugar de tranquilidad y espontaneo gozo desde dentro hacia afuera.

marcello navarro ruiz dice:

19 de Octubre de 2009 a las 5:40 pm
quiero saludarles desde nicaragua y que DIOS les bendiga por todo lo que hacen.soy un lidr en una iglesia bautista en cartarina nicaragua cuyo nambre es iglesia bautista el remanente y me gustaria saber si pueden mandarme un estudio sabre el liderazgo y la liturgia en la iglesia para que yo pueda enseñar mas a fondo sobres esto en la iglesi y asi lograr un mejor servicio de adoracion y alabanzas ena las iglesia.gracias y espero su apoyo y ayuda oara esto, QUE DIOS LOS BENDIGA y los utilise siempre
amen
marcello de catarina nicaragua

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jueves, 17 de diciembre de 2009

COMO EMPEZAR UN MINISTERIO PASTORAL
Debemos tener siempre presente quien es nuestro verdadero enemigo. Nuestra lucha nunca es en contra de gente de carne y hueso, aunque Satanás puede utilizar a los seres humanos para que peleen sus batallas. Sin embargo, la batalla nunca es de origen humano, aunque haya mentes y voluntades humanas involucradas en ella.

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La iglesia local es el ministerio fundamental de la fe. Es una institución legal que puede durar muchos años proveyendo la estabilidad para ofrecer un centro de adoración para muchas generaciones y la fuerza económica para sostener muchos ministerios. En la iglesia local se casan y se entierran a los santos. Se celebra el nacimiento de los niños, sus bautismos y pasajes de la vida, generación tras generación. Es un santuario de espiritualidad y a la vez un centro de compañerismo cristiano.
La persona que dirije toda esta organización, tanto espiritualmente como económicamente es el pastor. Es un trabajo de mucha responsabilidad y se requiere de un hombre o mujer sabio, que sabe llevarse bien con la gente. Como pastor suple las necesidades espirituales de los congregantes. Como ministro visita a los enfermos y socorre a los sufridos. Como administrador dirije el programa de la iglesia y está siempre informado de su situación económica.
Por lo general hay tres maneras de conseguir este trabajo. 1) Graduarse del seminario denominacional y recibir un llamamiento a una iglesia de la misma fe, 2) recibir el llamamiento de una congregación que necesita un pastor, o 3) empezar su propia iglesia. Si usted ha participado en actividades religiosas en su pueblo y eres conocido dentro de la comunidad evangélica, es muy posible que una iglesia, probablemente pequeña, le invite a ser su pastor.
Pero, si Dios le está dirigiendo, es tiempo de empezar una iglesia nueva. Es trabajo y puede ser un compromiso de muchos años. Puede que siempre sea un pastor bi-vocacional, y a lo mejor así lo prefiere usted. Sin embargo, le puede ser un reto en sus años maduros. Si es joven quizá desea hacer del ministerio su profesión.
Antes que todo. Hay que considerar honestamente si uno califica como persona para empezar una iglesia, o aun para estar en el ministerio. Permítame proponer cuatro pautas para su reflexión.
1) ¿Usted ha sido llamado?: El ministerio es una manera muy difícil de ganar el pan diario, por lo tanto no entre con ese fin. La gente puede poner a prueba su paciencia y ser muy ingrata. Si usted no está seguro de que Dios mismo le ha llamado a este trabajo, va a ser muy difícil perdurar. Recuerde que usted puede servir a Dios en otras formas, con la conciencia limpia, y ser muy efectivo. Esté muy seguro de su llamamiento al ministerio pastoral.
2) ¿Está usted sano emocionalmente?: No es un pecado haber sido lastimado por otros en la vida. Sin embargo hay que enfrentar estas malas experiencias y resolver los conflictos que puede haber en su alma. Un consejero cristiano o psicólogo le puede ayudar. Sin mucha estabilidad emocional le será difícil cargar con el estrés que lleva el ministerio y poder tratar con ecuanimidad las personas en su ministerio. El ministerio no es un lugar para gente difícil, peleonera, mandona, egoísta, que quiere "corregir" a todo mundo en el "nombre de Dios", ni para personas que piensan que siempre tienen la razón porque "Dios les habla." Eso es una forma de locura.
3) ¿Tiene pureza de corazón?: Tiene usted buenas intenciones hacia los demás o guarda en su corazón rencores y venganza. Desea cooperar o siempre quiere ganar. Vive usted con integridad o esconde su verdadera persona. Es usted moral o añora todavía los vicios de la juventud. Realmente desea la santidad. Cuando usted se ve en el espejo en la mañana, le gusta la persona que ve. Si Jesucristo regresara hoy, le pudiera recibir en su casa. Son conceptos simples, pero no podemos engañar a Dios. El conoce nuestro corazón.
4) ¿Está sometido a Dios y a los hombres?: Estamos hablando de la obediencia, primero ante Dios, y después ante las reglas de la sociedad. No es tan difícil "ser bueno", pero sin pensar mucho en ellas, las pequeñas corrupciones de este mundo pueden afectar las decisiones que hacemos y las acciones que tomamos. Tiene su mente renovada en Cristo, con un estándar mas alto de lo que es correcto en la vida. Sobre todo, está usted dispuesto a obedecer a Dios y cambiar las áreas de su vida que él quiere transformadas. Es una cuestión de ética.
Ahora consideremos algunos puntos prácticos de como empezar una iglesia nueva. Primero, hay que buscar el núcleo con que empezar. Estas personas pueden ser sus familiares, amigos, personas que desean tener una iglesia nueva en su zona residencial, o simplemente un grupo de creyentes que comparten algo en común y desean formar una iglesia nueva. Prepárese para ganar nuevas almas a Cristo, pero en lo práctico, es de ventaja formar un grupo de creyentes con que empezar.
No es necesario al principio incurrir en gastos en la renta de un local. Se puede juntarse en casas y tener estudios bíblicos. Sin embargo, lo más pronto posible es beneficioso tener un lugar fijo en donde reunirse. También de poner un programa completo de cultos y actividades, para que la gente vea a su iglesia como una organización seria con futuro. Se puede empezar una iglesia con estudios bíblicos en hogares, pero es necesario superar la mentalidad de que "somos un grupo pequeño." Las reuniones pequeñas son acogedoras, pero las reuniones formales fomentan el crecimiento. Trate de actuar y de pensar como una iglesia grande lo más rápido posible.
Usted como pastor necesita desarrollar un plan para hacer nuevos contactos, de no perder contacto con las personas que visitan la iglesia, y de llegar a los familiares de los congregantes. Mantenga un archivo de nombres y direcciones. Guarde los récords de llamadas que usted recibe y hace, siempre apuntando el número de teléfono y la naturaleza de la conversación. Aprenda a usar el teléfono para ahorrar tiempo y poder ministrar a más gente en su tiempo limitado. Se puede aprender mucho de los vendedores en este aspecto.
Tengo un amigo pastor, que fue asignado por su denominación a desarrollar un plan de evangelización para los pastores, para que crecieran las iglesias. El respondió simplemente que cada pastor debería visitar a tres hogares al día. Se rieron de él. Querían un plan más "estructurado." Sin embargo, no se necesita más, ni tampoco menos. Yo vi a ese hombre empezar tres iglesias nuevas y construir para cada congregación un templo, antes de los treinta-cinco años de edad; y no lo vi matándose por mucho trabajo.
Ninguno es perfecto, y no todos son grandes oradores, ni músicos, ni tienen gran carisma; pero Dios sabe porque los llamó. La gente puede perdonar muchos defectos en sus pastores, con la excepción de uno, el de no ser sincero. Si la gente ve que no le gusta orar con los enfermos, o ayudar a los necesitados, o preocuparse por la salvación de sus familiares, le van a tachar de no ser sincero.. Si la gente piensa que solo quiere ser pastor para estar allá enfrente dirigiendo, su ministerio está perdido. Acuérdese que usted no puede llevar el ministerio de la iglesia adelante sin la ayuda de los miembros, por lo tanto, sea siempre amistoso con todos, no mandando, sino apelando a las buenas intenciones de la gente, suplicando que ellos también sean sinceros con Dios.
No se aparte de Dios, ni de la Biblia, y mucho menos de su familia. Guarde su salud mental recordando que hay vida fuera de la iglesia, y hay que limitarse a veces de servir tanto a la gente. Cuando usted siente que no puede hacer todo en la iglesia, dependa del Espíritu Santo a obrar. Acuérdese que la iglesia es de Dios, y no de nosotros. Que Dios le bendiga en su nuevo ministerio.


LIC. FLOR MARIA ROSALES `PAGES

domingo, 22 de noviembre de 2009

LA MUERTE

¿Qué dice la Biblia sobre la Muerte?

La Biblia habla de la muerte como un sueño, se refiere a resurrecciones, el alma y el espíritu en la muerte, y la inmortalidad.
UN SUEÑO: En Juan 11:11-14 Jesús compara la muerte con un sueño. “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto.” La Biblia compara la muerte con un sueño más de 50 veces.
Se nos dice en 1º Tesalonicenses 4:15-16 que aquellos que duermen en Jesús resucitarán en su Segunda Venida. “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.”
RESURRECCIONES: Hay dos resurrecciones, una para vida y otra para condenación (muerte) eterna. Juan 5:28-29 dice, “No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”
Génesis 2:7 registra la creación del hombre en el principio. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.” Dios no puso un alma dentro de un hombre. Es como una ecuación: Polvo + Aliento de vida = Ser Viviente. Si tu estuvieras por hacer una caja de madera podrías decir: tablas + clavos = caja de madera. Tomas un par de tablas de madera y clavos, los ensamblas y obtienes la caja. Si tomas los elementos por separado, quitando los clavos de las tablas, y colocas los clavos en un montón y las tablas en una pila, ¿qué sucede con la caja? Simplemente deja de ser una caja hasta que la vuelvas a armar y clavar. Así es como funciona la muerte. Quitas el aliento, esa chispa de vida que proviene de Dios y el cuerpo vuelve al polvo (o a veces a las cenizas, en caso de cremación). ¿Qué sucede con el alma? Simplemente deja de ser hasta que Dios venga en la resurrección y coloque los elementos todos juntos nuevamente. En ese momento el polvo y el aliento de vida son reunidos y entonces tienes una vida, una persona viviente o un alma viviente nuevamente.
El intervalo entre la muerte y la resurrección está descrito en la Biblia como un “sueño.” No hay conciencia de lo que está pasando, o del tiempo que pasa, etc. Morir es como ir a dormir y tu próximo pensamiento consciente – que parecerá como el próximo momento – es cuando Dios te resucita y te da tu vida de vuelta.
ALMA Y ESPÍRITU EN LA MUERTE: Eclesiastés 12:7 dice que el cuerpo vuelve al polvo y el espíritu (o aliento de vida) vuelve a Dios. Job 27:3 nos dice que el espíritu es lo mismo que el hálito de vida de Dios o su poder.
Salmos 146:4 dice, “Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos.” Los muertos no alaban a Dios, Salmos 115:17. Los muertos nada saben, Eclesiastés 9:5, “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tiene más paga; porque su memoria es puesta en olvido.”
INMORTALIDAD: Los seres humanos no tienen inmortalidad, sólo Dios (ver 1º Timoteo 6:16). Recibiremos inmortalidad cuando Jesús vuelva (ver 1º Corintios 15:51-54). Cuando Jesús vuelva su recompensa de vida eterna vendrá con él (ver Apocalipsis 22:12).
La Biblia dice que el cielo es un lugar real en Juan 14:1-3, “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”
Dios nos dará gloriosos cuerpos inmortales. Lee Filipenses 3:21 y 1º Corintios 15:51-54. Todas las deformidades físicas serán curadas (los ojos de los ciegos serán abiertos, los oídos de los sordos serán abiertos y el lisiado, sanado). Lee también Isaías 35:3-6. Construirán casas y habitarán en ellas. Plantarán viñas y comerán de su fruto (Isaías 65:21-23). El lobo y el cordero morarán juntos. El Nuevo Reino de Dios será de tranquila paz (Isaías 65:25). Compartiremos con Abraham, Isaac, Jacob (Mateo 8:11).
Dios mismo estará con nosotros y será nuestro Dios (Apocalipsis 21:3). Nosotros serviremos con todo amor a nuestro Dios por siempre y gozaremos de la más estrecha relación con Él (Apocalipsis 22:3-4).


LIC. FLOR MARIA ROSALES PAGES